El retraso del acuerdo con Ferrari «compromete» el chasis de Toro Rosso, según James Key
El largo periodo de negociaciones que se ha extendido hasta finales de temporada afectará al equipo Toro Rosso, el cual tendrá que readaptar su monoplaza al motor Ferrari a contrarreloj para llegar a tiempo a los test de pretemporada.
El diseño del chasis de un monoplaza de Fórmula 1 está fuertemente ligado al del motor, el cual va integrado en la estructura del mismo para que quede todo el conjunto lo más compacto posible. Las nuevas unidades de potencia complican mucho más el proceso, ya que están formadas por una gran cantidad de partes fundamentales y complejas que conforman todo el paquete motriz, incluyendo el motor de combustión, el turbo, el motor eléctrico o las baterías.
Debido a la nueva normativa, disponer de tiempo suficiente para planificar y construir el chasis es clave para tener éxito. En Toro Rosso, sin embargo, deberán luchar contra este factor, ya que cambian el propulsor Renault por el Ferrari de 2015, un acuerdo que no se anunció hasta el mes de diciembre.
«Cuando tienes una situación difícil con el motor siempre es un compromiso. Hay un compromiso porque realmente tienes que estar optimizando tu coche alrededor de lo que es una instalación increíblemente complicada de estas unidades de potencia. Así que eso supone un compromiso desde un punto de vista técnico. En términos de lo que el equipo está haciendo, yo no creo que tenga la más mínima diferencia. Simplemente se tienen que replantear los planes», asegura James Jey
En Toro Rosso ya tenían preparadas varías lineas de trabajo cuando todavía no tenían la certeza de qué motor incorporarían en 2016, pero obviamente no estaban desarrolladas al cien por cien. Por este motivo, en Faenza deben trabajar lo más rápido posible para recuperar el tiempo perdido y adaptar el STR11 a la unidad de potencia italiana, con quienes ya trabajaron entre 2007 y 2013.
«Tenemos varias etapas de planificación, hay muy buenos chicos trabajando en todas estas cosas, así que tenemos a mucha gente muy en la producción y el diseño que están trabajando duro para asegurarse de que estamos en la mejor forma posible. Es una gran distracción y compromete tu coche, pero es sorprendente lo que se puede hacer cuando te enfrentas a la incertidumbre», concluye el director técnico de Toro Rosso
El rendimiento del STR11 que pilotarán Carlos Sainz y Max Verstappen podría verse comprometido por el retraso en el proceso de diseño del chasis, el punto fuerte de los italianos durante la temporada 2015. Sin embargo, la supuesta mejora de rendimiento que les proporcionará el motor Ferrari respecto al Renault, pese a contar con la versión 2015, podría compensar los problemas actuales.
Pablo (@SobrevirajeF1)