Michael Schumacher: 47 años repletos de victorias y alegrías
Tal vez, uno de los nombres más mencionados en la historia de la Fórmula 1 sea el de Michael Schumacher. Por desgracia a día de hoy se habla de él debido a su terrible accidente esquiando en los Alpes hace 2 años, sin embargo este acontecimiento no tapa el verdadero motivo por el que se le conoce: ser el piloto con más mundiales de la historia de la Fórmula 1, acumulando ni más ni menos que 7 títulos.
Nacido en Hürth-Hermülheim, Alemania, el 3 de Enero de 1969, Michael Schumacher se mostró interesado en el mundo de las carreras desde los 4 años, edad a la cual se subió por primera vez a un kart, del cual se podría mencionar como curiosidad que fue diseñado por su padre Rolf Schumacher y que funcionaba a pedales. Este pequeño bólido de carreras inició al joven alemán en el mundo del motor, partiendo del karting hasta llegar a la Fórmula 1. En 1991 Schumacher se subió por primera vez a un monoplaza de Fórmula 1, en el equipo Jordan y demostró una gran habilidad al volante, dejando claro que no era un piloto cualquiera, sino que marcaría un antes y un después en la historia de este deporte.
El comienzo de Schumacher tuvo tal impacto en el paddock que varios equipos «pelearon» por conseguir su fichaje, pero solo hubo un equipo capaz de hacerse con la joven promesa del automovilismo desde 1992 hasta 1995, Benetton. Con ellos el piloto germano obtuvo la primera victoria de su carrera deportiva en el Gran Premio de Bélgica de 1992, en su año debut con su nueva escudería. Pese a que el primer año su mayor logro fue aquella victoria, 1993 fue un año cargado de novedades positivas, ya que concluyó la temporada en 4ª posición, por detrás de 3 iconos de la Fórmula 1: Alain Prost, Ayrton Senna y Damon Hill. Finalmente llegaron los gloriosos 1994 y 1995, años en los que se alzó con el título mundial.
Tras el éxito obtenido en Benetton, Ferrari «cabalgó» lo más rápido que pudo para conseguir que Schumacher fuera al equipo italiano, y para suerte del equipo, el alemán hizo las maletas y se trasladó a la escudería fundada por Enzo Ferrari en 1929. Michael estuvo pilotando para Ferrari desde el 96 hasta el 2006. En ese tiempo, Schumacher obtuvo 5 títulos mundiales seguidos, desde el 2000 hasta el 2005, con lo que se coronó como el máximo campeón de la historia de la Fórmula 1. Su paso por Ferrari dejó un mal recuerdo cuando en 1997 fue descalificado por la FIA tras concluir que el alemán chocó a propósito contra Jaques Villeneuve, dejando al piloto fuera de carrera y obteniendo Schumacher el título mundial por 1 único punto de diferencia. Los otros 5 años en la escudería del «cavallino» fueron bastante buenos, siendo el peor 1999, año en el que finalizó el mundial en 5ª posición, justo antes de comenzar su inmejorable racha de victorias y títulos.
El «kaiser» se tomó un breve descanso hasta que en 2010 volvió a la pista, esta vez como piloto en Mercedes. Durante el 2010 y los dos años siguientes Schumacher hizo todo lo posible por obtener el mayor rendimiento posible del monoplaza, pero fue imposible y su mejor final de temporada fue el 8º puesto que consiguió en 2011. ¿Quién iba a decir que ese equipo del que «Schumi» no pudo obtener nada sería más tarde bicampeón de constructores? Para el piloto alemán, el 2012 fue el año en el que decidió retirarse, ya fuera por el coche o por su edad, no le quedaban mucho tiempo más como piloto en activo, por lo que optó por retirarse a tiempo dejando tras de si 7 títulos mundiales, 307 carreras disputadas, 91 victorias, 77 vueltas rápidas, 68 poles y 155 podios, cifras que a día de hoy siguen siendo difíciles de superar, al menos con la misma rapidez con que las obtuvo el piloto alemán.
Hoy, 3 de enero de 2016, Michael Schumacher cumple 47 años, pero por desgracia no es un cumpleaños feliz ni para él, ni para su familia ni para los millones de fans del piloto alemán. El 29 de diciembre de 2013, el «kaiser» sufrió un terrible accidente esquiando en los Alpes franceses que lo dejó inconsciente y al borde de la muerte. 2 años después de aquel fatídico día de diversión invernal con su familia, los fans del heptacampeón de Fórmula 1 le recuerdan y le mandan más ánimos que nunca. Claro que no solo los fans le mencionan, sino que compañeros de profesión como Sebastian Vettel o Kimi Räikkönen han querido dedicarle unas palabras a su amigo. Por desgracia parece que la recuperación del piloto se ha estancado en un punto del que es difícil que se mueva y que implica tanto si varía como si no, que el alemán no podrá volver a competir. Recientemente se habló de una pequeña recuperación motora, afirmación que sus familiares negaron inmediatamente, añadiendo que les parecía «indignante» que se hablara de una mejoría cuando era inexistente.