La ‘Alonsomanía’, un movimiento oportunista
La Alonsomanía fue un movimiento de aficionados que surgió en “aquellos maravillosos años”, 2005 y 2006, en los que Fernando Alonso logró alzarse con el campeonato del mundo de Fórmula 1, algo que ningún otro español había logrado antes.
Este movimiento se mantuvo en 2007, cuando Alonso fichó por McLaren, pero posteriormente sufrió un descenso progresivo que se mantiene hasta la actualidad. El fichaje de Fernando por Ferrari en 2010, atrajo de nuevo a antiguos aficionados, que volvieron a marchar por la falta de resultados.
Actualmente, en estos malos momentos de McLaren Honda, quedamos muy pocos, sufriendo con él, y aguantando las mofas y ataques de otros “aficionados” hacia el piloto que tanto ha hecho por la Fórmula 1 española.
Y es que en nuestro país, tenemos una memoria muy corta y un don innato para el oportunismo. Siempre estamos en los momentos buenos, aunque no tengamos ni idea del deporte que estamos viendo. Cuando un deportista español logra una victoria a nivel mundial, la sociedad se vuelca con él, o con ella, aunque nunca más vuelvan a ver este deporte, a no ser que el deportista en cuestión vuelva a disputar otra final. Como ejemplos podemos poner a Carolina Marín, la Selección Femenina de Baloncesto, Rafa Nadal, Alberto Contador, Iker Casillas o el mismo Fernando Alonso.
Y es que como digo, en España tenemos una memoria muy corta. Cuando llegan los malos momentos, los que estuvieron celebrando los buenos, desaparecen, y se colocan en el bando contrario, para criticar y burlarse del deportista o deportistas que algún día apoyaron.
Fernando Alonso no iba a ser menos. En España pocos lo conocían antes de 2005, es más, en España pocos conocían la Fórmula 1 antes de ese año. Alonso, trajo a nuestro país la pasión por el automovilismo, además de llevarlo a lo más alto, e introducirlo en los libros de historia de este deporte. Todo deportista tiene sus malos momentos, pero esos malos momentos también forman parte de la historia del deportista, y todo aficionado que se precie, debe mantenerse fiel a ese deportista, a pesar de la mala racha.
Yo soy seguidor de Alonso, no me escondo ni me avergüenzo. Alonso nos ha dado mucho a los aficionados al automovilismo, y sigue haciéndolo, aunque no gane carreras. Aunque sienta especial devoción por Alonso, esta afición no me impide amar la Fórmula 1, no apago la televisión si mi piloto abandona, ya que me gusta seguir a otros pilotos de la categoría, como pueden ser Valtteri Bottas, Nico Hülkenberg, Daniil Kvyat o Carlos Sainz. Pilotos a los que también admiro, ya que llegar a la máxima categoría del automovilismo no es nada fácil.
Por supuesto, y aunque os parezca mentira a muchos, respeto a pilotos como Lewis Hamilton o Sebastian Vettel. Considerados los “archienemigos” de la Alonsomanía, son muy buenos pilotos que han llegado al “Gran Circo” y se han convertido en grandes campeones. Algo más difícil todavía. No se puede estar en contra de pilotos que benefician el espectáculo de la Fórmula 1, que tan mermado se ha visto estos últimos años.
Estos aficionados oportunistas, los mismos que ahora califican la Fórmula 1 de aburrida, son los mismos que critican a sus propios representantes en el deporte. Estos «aficionados» que con 40 carreras de Fórmula 1 a sus espaldas, ya tiene una opinión formada sobre un piloto o sobre la categoría, cuando posiblemente la última carrera que hayan visto fuese allá por el año 2006 o 2007.
Mi objetivo en este artículo no es criticar a los oportunistas, a los que solo están en lo bueno pero en lo malo desaparecen, solo pretendo hacer una llamada a la reflexión. Estoy seguro, que los mismos que ahora critican a Fernando Alonso, algún día lo han apoyado.


Buen día!
Soy Alonsista y lo admiro no sólo (como para mi) el mejor piloto de la F1, sino también como persona de respecto y sin mancha, ni juzgarlo por una mala conducta, espero que él le saque provecho a todas sus experiencias y que el equipo lo ayude.
Bendiciones y feliz día!!