Smedley ante la descalificación de Massa: «Tenemos datos que nos respaldan»
El brasileño Felipe Massa fue descalificado del pasado Gran Premio de Brasil a causa de un exceso de temperatura en sus neumáticos antes de la carrera, superando el límite impuesto por la FIA.
Felipe Massa quedó octavo en el Circuito de Interlagos, no obstante, se le ha descalificado ya que según las mediciones de la FIA respecto a la temperatura de los neumáticos, estos superaban el límite impuesto. Al parecer, los neumáticos del piloto de Williams estaban a 137ºC, estando el límite en 110ºC. Sin ninguna duda, al margen de que parezca justo o no para ciertas personas, esto ha hecho que los resultados logrados en la carrera por el piloto brasileño hayan sido prácticamente en vano. En un comunicado publicado por la FIA se podía leer la explicación de dicha descalificación:
«El neumático trasero derecho del coche 19 no cumplía la máxima temperatura que estaba especificada por el proveedor oficial de neumáticos. La temperatura de la goma trasera derecha se midió de acuerdo con la directiva técnica de la FIA TD/029-15. El equipo no respetó las reglas técnicas y deportivas del código de la FIA y las instrucciones del proveedor oficial de neumáticos«, se puede leer en el comunicado.
Esta descalificación supone que pilotos como Romain Grosjean, Max Verstappen o Pastor Maldonado avancen una posición para estar octavo, noveno y décimo respectivamente, con el consiguiente aumento de los puntos, al contrario de los pilotos situados más atrás.
Esta decisión de la FIA no ha sentado demasiado bien en el equipo Williams y ha sido algo que no les ha parecido demasiado justo ni coherente, como explica su jefe de rendimiento, Rob Smedley. Al parecer, según las mediciones del equipo gracias a unos sensores en las mantas térmicas y en el coche, el neumático estaba a 107ºC y no a 137ºC como estimó la medición realizada por la FIA, por lo que no se explica esa diferencia de temperatura ni tampoco la sanción:
«Tenemos dos sensores independientes, el primero es el PT1000, que está dentro de la manta térmica del neumático y nos dice cuál es la temperatura de la superficie y ese estaba de acuerdo con las reglas. De hecho, la última vez que lo leímos, cuando sacaron el set de la parrilla, estaba sobre 104 grados. La siguiente medición independiente que tenemos es de la información del coche. Demuestra que el neumático trasero derecho del coche de Massa estaba a 107 grados. Así que tenemos dos sensores independientes y ambos están de acuerdo con las reglas, tenemos datos que nos respaldan», explica Smedley detalladamente.
Smedley insiste en que los sensores que ellos montan independientes a los de Pirelli, ofrecen una medida diferente, además de haber comprado el mismo sensor que usa la FIA, por eso no entiende las diferencias de temperatura y continúa con la defensa de su equipo.
«Además, tenemos una correlación independiente de nuestros sensores de temperatura de las mantas y sensores de temperatura del coche que Pirelli nos hizo tras el escándalo de Mercedes en Italia. Además de eso, hemos comprado exactamente el mismo sensor que usa la FIA y realizamos comprobaciones durante el fin de semana para asegurarnos de que no ocurra nada. Para nosotros es clave el entender de dónde viene el problema, pero tenemos tres medidores independientes y ninguno nos ha dado nada parecido a la medida de la FIA en la parrilla. Cuando preguntamos la razón, la FIA nos dijo que no tenía ni idea, por eso hemos apelado. No hubo explicación. Nos explicaron que es una medida de referencia porque es la medida de la FIA así que es esa la que cuenta. Las otras tres que tenemos nosotros importan menos», añade.
Además de esta explicación, Smedley también desmiente la posibilidad de que se sucediera un aumento repentino en la temperatura de los neumáticos, ya que según él, sería algo de lo que se habrían percatado y que habría aumentado considerablemente la presión del neumático, algo que no ocurrió:
«Si estuviera 27 grados por encima, veríamos eso. Estaríamos hablando de una presión de 2.4-3 más alta, pero la medición que hizo el ingeniero en la parrilla fue completamente normal. Lo que los ingenieros habrían visto con un neumático más caliente sería que tendría mucha más presión en comparación con el resto del fin de semana. Eso habría sido una cantidad de presión anómala, 3 psi más de lo normal. Lo habría marcado en algún momento y no lo hizo», finaliza Smedley.