¿Recordáis qué pasó con el último monoplaza que fue tan radical?
El Aston Martin AMR26 salió a la luz en el día de ayer con un concepto completamente radical y muy diferente a las propuestas que los demás equipos han realizado para estos primeros compases de reglamento que se estrena esta temporada. Un monoplaza con soluciones diferentes, con unos pontones muy compactos y sobre todo, una aerodinámica muy trabajada que parece estar un pequeño paso por encima de lo que los demás equipos han presentado hasta la fecha. Pero la cuestión es, ¿ser tan radical te asegura el éxito? Recordemos el Mercedes W13.
Mercedes se presentó a la pretemporada de 2022 con un coche con un concepto muy neutro, rodando en Barcelona con un monoplaza muy normal, con pontones habituales y completando unas sólidas pruebas. Entonces fue cuando llegaron a Bahréin para completar la parte final de la pretemporada y Mercedes sorprendía a todos con un monoplaza completamente cambiado, con unos pontones inexistentes y que era completamente diferente al resto. Muchos apuntaron a que Mercedes lo había vuelto a hacer, que el dominio que habían tenido hasta 2021 se iba a prolongar y que ellos habían encontrado algo que los demás no.
Pero la realidad fue completamente diferente durante la temporada. Ese concepto fue un completo desastre para un equipo que sufrió enormemente el ‘porpoising’, por lo rígido que era el monoplaza debido a la comprensión de los pontones. Un concepto que les hizo completar una discreta temporada 2022 y sobre todo, les hizo cambiar por completo de concepto para 2023, algo que supuso ya un retraso realmente importante en cuanto a desarrollo de monoplaza en comparación a sus rivales que llevaron un concepto más tradicional que les funcionó mejor.
A lo que quiero llegar es que ser agresivo y radical con el concepto del monoplaza no te asegura ningún éxito. El Aston Martin AMR26 parece un coche realmente trabajado y muy arriesgado, pero no debemos dar por hecho como muchos ya hacen que va a tener un gran éxito por ser un monoplaza diferente. La cuestión es, ¿qué equipo habrá acertado y quién se habrá equivocado? Ser diferente no te asegura tener un monoplaza rápido y por eso, debemos ser cautos hasta que la temporada comience.




