Sainz confía: «Me tiene que salir un fin de semana perfecto y llegará»
El comienzo de temporada de Carlos Sainz con Williams está siendo más complejo de lo esperado, sobre todo, teniendo en cuenta el gran potencial que tuvo en pretemporada y el bajón de rendimiento que ha tenido en estas tres primeras carreras de la temporada en las que solo ha conseguido sumar un punto, en comparación a los 18 que ya tiene en su casillero su compañero de equipo, Alexander Albon.
En la previa del Gran Premio de Bahréin, el piloto español reconoció que aunque ha tenido algunos destellos de velocidad, todavía tiene que mejorar en muchos aspectos. Aspectos que le faltan por culpa de la inexperiencia con un monoplaza al que todavía debe hacerse y tomar confianza, por lo que pide tiempo para seguir haciéndose a su nuevo equipo y coche y asegura que aquel que esperaba que consiguiera sacar su mejor versión tras tres carreras, no entiende de la Fórmula 1.
«Mirando atrás a estas últimas tres carreras, todavía no he hecho un fin de semana perfecto, aunque la velocidad ha estado ahí en Australia y en Suzuka, aunque en China no tuve el mejor fin de semanaPero para ser sincero, en Australia y en Suzuka pensaba que era bastante rápido, teniendo en cuenta que todavía me estoy adaptando al coche. He conseguido estar muy cerca de Alex, incluso en la misma décima, y eso diría que es un buen comienzo. Ahora me tengo que asegurar de cometer menos errores y ejecutar mejor el fin de semana. También tengo que ir mejorando mi ritmo porque creo que es algo que todavía puedo mejorar. No estoy tan lejos como parece, lo único que me tiene que salir un fin de semana entero perfecto, y llegará», comenta Carlos Sainz.
«A veces te subes a un coche de Fórmula 1 y eres rápido de forma natural, da igual lo que hagas, te sale ese tiempo por vuelta. Siento que ese fue el caso en Abu Dhabi el año pasado y en Bahrein este curso. No tenía que pensar a la hora de pilotar, en cuanto me subía al coche era rápido, incluso más rápido de lo que pensaba que podía ser. Me sorprendió lo rápido que llegué a ser, superó mis expectativas. Después, llegamos a Australia, cambió un poco el equilibrio, cambió el asfalto y el coche se sintió totalmente distinto, cómo se sentía el equilibrio en la curva era distinto y me quedé un poco anclado», añade.



