El mayor reto que Red Bull y Ford tienen con su motor para 2026
Red Bull afrontará una nueva etapa en la temporada 2026 al convertirse en un equipo completamente fabricante al desarrollar su propia unidad de potencia. Tras una etapa realmente exitosa con Honda que se ha extendido desde 2018 hasta finales de la temporada que está por empezar, la 2025; los de Milton Keynes decidieron aliarse con Ford Performance para construir la nueva estructura de Red Bull Ford Powertrains, con la que desarrollarán su nueva unidad de potencia para la temporada 2026.
Una unidad de potencia que supondrá un gran reto para un equipo que nunca antes había diseñado y construido un motor de Fórmula 1, ya que en su historia ha competido con unidades de potencia de Renault y Honda. Ahora, afrontan su etapa como fabricante de motores y Christian Horner, jefe de equipo de Red Bull, habla claro sobre el mayor reto que afrontan de cara a la temporada 2026.
«La colaboración ha sido fantástica. Una de nuestras preocupaciones cuando nos hicimos cargo de este proyecto era que echábamos de menos la profundidad de conocimientos en comparación con Ferrari, Mercedes o cualquier otro fabricante. Y entonces surgió de forma natural la asociación con Ford, que nos ha ayudado mucho y nos ha contagiado su entusiasmo en los diferentes departamentos. Creo que tenemos la fuerza, la profundidad y todas las capacidades necesarias. Pero simplemente no tenemos la experiencia. Por supuesto, Ford aporta una gran experiencia, pero es un proyecto nuevo y preferimos no hacernos ilusiones porque tenemos una montaña que escalar. Pero contamos con gente estupenda. Tenemos grandes socios, tenemos un gran socio de combustible en ExxonMobil. Tenemos grandes instalaciones y, lo que es más importante, grandes personas implicadas en esto», comenta Christian Horner.
Y es que uno de los mayores obstáculos para el proyecto de Ford y Red Bull, según Horner, tal y como establece el reglamento de la F1 para 2026, tiene que ver con las especificaciones de la unidad de potencia, que se complica aún más con el requisito de utilizar combustibles 100% sintéticos derivados de fuentes sostenibles. Crear un combustible más denso energéticamente no sólo va a ser clave para maximizar la potencia del motor de combustión interna que forma parte de la unidad de potencia, sino que también podría reducir potencialmente el peso del coche si se necesita menos combustible para un determinado kilometraje. Horner dijo que el combustible será un «diferenciador de rendimiento clave» para la unidad de potencia en 2026. El reglamento de la categoría pretende reducir la cantidad de combustible que se usa en torno a un 30%. Y también está previsto un cambio en el flujo de combustible, controlado a través de un caudal máximo de energía en lugar de medir la masa o el volumen.



