El sufrimiento de Aston Martin en su temporada más dura
Sin duda, la temporada 2024 podría suponer un punto de inflexión para un proyecto realmente ambicioso como el que es el de Aston Martin. Con Lawrence Stroll al frente, el equipo británico se encuentra en un momento realmente complicado en el que el rendimiento del AMR24 se ha convertido en uno de los peores de la parrilla, a pesar de la contratación masiva de personal de primer nivel, las instalaciones completamente nuevas que tienen y las grandes inversiones en tecnología que ha hecho el magnate canadiense para colocar al equipo Aston Martin en un equipo de primer nivel.
Una temporada 2024 que ha ido de más a menos y ha provocado un momento realmente complicado para un Aston Martin que ha visto como el AMR24 sigue demostrando que tienen problemas para desarrollar actualizaciones, ya que las cosas han ido incluso a peor con el último paquete de actualizaciones que introdujeron en Austin. El equipo se encuentra actualmente evaluando que paquetes utilizados esta temporada van mejor o peor para evaluar dónde está el progreso y es algo que se acentuó después de los accidentes que tuvieron en el pasado Gran Premio de Brasil. Aston Martin se fue a la versión del Gran Premio de Hungría, más adecuada para trazados de mayor velocidad y que quizá utilicen en el Gran Premio de Las Vegas y Qatar. Desde fuera, esos experimentos con el suelo podrían sugerir que están un poco perdidos intentando averiguar qué hacer, pero, en realidad, es una parte de la ruta que tomaron desde el principio, y que no está a un millón de kilómetros de lo que hicieron hace un año.
«Hemos tenido dos filosofías principales de suelo este año, y hemos hecho y desarrollado ambas, ya que se adaptan a diferentes circuitos y, como se puede ver, hemos pasado de una a otra. El suelo que trajimos al Circuito de las Américas intentaba hacer lo mejor de ambos mundos, y era un suelo experimental para el año que viene. Ha sido nuestra temporada más dura porque no hemos cumplido nuestras propias expectativas. Nos propusimos el reto de crear un coche que pudiéramos desarrollar continuamente para competir con los cuatro mejores equipos, y no hemos estado a la altura de esas ambiciones. Tenemos que ser sinceros al respecto. Tenemos que aceptar la situación, aprender todo lo que podamos de ella, entender los errores que hemos cometido y encontrar la mejor manera de seguir adelante. El rendimiento es algo relativo. Este año no hemos dado los pasos que queríamos dar, así que el desarrollo en relación con [los otros equipos] no ha sido lo suficientemente fuerte, por eso nos está costando un poco más sumar puntos en todo tipo de circuitos», comenta el director de rendimiento del conjunto, Tom McCullough.



