La orden de McLaren que Oscar Piastri desolló y que le hizo ganar la carrera en Bakú
Oscar Piastri ganó de manera excepcional la carrera del pasado Gran Premio de Azerbaiyán, tras una defensa magistral ante Charles Leclerc, que tenía mejor monoplaza, más ritmo, pero que fue incapaz de adelantarle tras conseguirlo hacer él a mitad de carrera al sorprenderle con un ataque desde muy lejos en la primera curva del circuito urbano de Bakú.
Pero la historia llega desde mucho antes, ya que Oscar Piastri luchó contra Charles Leclerc en los primeros compases de la carrera en Azerbaiyán. Un movimiento que les hizo perder mucho terreno con respecto al monegasco, debido a la degradación de los neumáticos. Por ello, después de entrar en boxes, el equipo McLaren le ordenó al australiano que no siguiera la misma estrategia que en el primer stint, y esperara un poco para atacarle a pesar de que ambos se encontraban muy cerca tras la parada.
Una orden que desolló y que según el propio piloto, le hizo ganar la carrera, ya que hasta el propio Charles Leclerc no se esperaba que le fuera atacar tan pronto en un momento en el que el monegasco se encontraba gestionando ruedas, pudiendo así ganar finalmente tras una defensa heroica con su McLaren.
«Lo sentí un poco por mi ingeniero de carrera porque básicamente intenté hacer eso en el primer stint y me quedé sin neumáticos. Mi ingeniero me llamó por radio y me dijo: ‘No volvamos a hacer eso’, pero no le hice caso en la siguiente vuelta y me fui por el interior. Es lo que me hizo ganar la carrera», comenta Oscar Piastri para Racer.
«Creo que en ese momento sentí que intentar quedarme atrás y esperar a que Charles degenerara nunca iba a suceder. Pensé que simplemente nos iba a asegurar la segunda posición. Una oportunidad similar en el primer stint. Me pareció que en la segunda o tercera vuelta estaba justo dentro del DRS, pero no aproveché del todo esa oportunidad. Llegué al final de la recta pensando: ‘Si hubiera hecho un par de cosas un poco diferentes aquí, tal vez hubiera tenido una oportunidad’. Así que cuando tuve una oportunidad similar tras la parada en boxes, tuve que aprovecharla. Era un alto riesgo, un alto compromiso … pero eso es lo que tenía que hacer para tratar de ganar la carrera, porque realmente no iba a estar tan interesado en terminar segundo», añade.
«Sabía que ponerme en cabeza iba a ser, digamos, el 40% del trabajo, pero que mantenerlo iba a ser el 60%, y sabía que iba a usar mucho los neumáticos para intentar ponerme delante y sabía el impacto que eso tenía en el primer stint. Sólo intentar mantener a Charles detrás era increíblemente estresante. No podía cometer ni un solo error. Cometí un par, pero en un circuito como Bakú es imposible conducir a fondo y no cometer ninguno. Tuve suerte de que no fueran tan grandes como para que me costaran. Las 30 vueltas en las que intenté mantener a Charles detrás fueron increíblemente duras. Creo que para mí tiene que ser una de las mejores carreras que he hecho», añade.



