El ‘porpoising» pasa factura a Lewis Hamilton en Bakú: «Siento un dolor insoportable, rezo para que esto termine»
Lewis Hamilton completa un positivo resultado para Mercedes AMG F1, terminando en cuarta posición tras su compañero de equipo. Sin embargo, el piloto británico no ha destacado únicamente por su actuación de hoy en pista, por la que ha obtenido el mérito de piloto del día por los aficionados de la Fórmula 1, sino que también ha acaparado la atención de la realización televisiva por otro motivo cuya preocupación ha aumentado este fin de semana.
Y es que el famoso rebote ha vuelto a ser el protagonista del fin de semana, esta vez con motivo del Gran Premio de Azerbaiyán. Como es habitual, el equipo Mercedes ha sido uno de los más perjudicados desde la pasada jornada de viernes. Un problema que se ha visto agravado en el día de hoy con una carrera larga y en condiciones duras de altas temperaturas. El principal afectado, Lewis Hamilton al finalizar la prueba.
Con dificultades para abandonar el habitáculo de su monoplaza, claramente dolorido de la espalda como bien había afirmado por la radio en el ecuador de la carrera, las condiciones físicas de Lewis Hamilton se han visto muy alteradas por este molesto efecto que tanto han notado los coches de Brackley en la recta principal del Circuito de Bakú. Como él mismo admite, lo ha pasado muy mal y hace un nuevo llamamiento en busca de medidas.
«Tengo un dolor insoportable, me muerdo los dientes por ello y por la adrenalina de la carrera. No puedo expresar el dolor que siento. Lo he pasado realmente mal, sobre todo en la recta principal. Rezo para que esto termine. Al menos estamos en una posición muy buena, acabando tercero y cuarto. Es un gran resultado para el equipo, que ha hecho un excelente trabajo con la estrategia», admite un dolorido Lewis Hamilton al término del Gran Premio de Azerbaiyán.

