Adrian Newey estuvo muy cerca de fichar por la Scuderia Ferrari
Los mayores éxitos de Red Bull en la Fórmula 1 fueron conseguidos junto a Renault como motorista. Desde 2010 hasta finales de 2013, los de las bebidas energéticas dominaron la Fórmula 1 gracias a un coche realmente competitivo que tenía un chasis referente y un motor que le permitía ser muy competitivo. Sin embargo, en 2014 las cosas cambiaron y la unidad de potencia híbrida de Renault se convirtió en la peor de la parrilla, por detrás de la de Mercedes y Ferrari.
Adrian Newey, director técnico de Red Bull, sufrió enormemente con la falta de rendimiento del motor Renault y el poco interés de su socio motorista por intentar solucionar los problemas. Unos problemas que le hicieron perder la motivación y evaluar el cambio de equipo, un equipo que estaba destinado a ser la Scuderia Ferrari. Sin embargo, la llegada de la creación de un supercoche de calle con Aston Martin y posteriormente la llegada de Honda como motorista del equipo, hizo que Adrian Newey recuperara la motivación e ilusión y se mantuviera dentro de Red Bull.
«Por aquel entonces estaba bastante desilusionado con todo esto. Obviamente, estuve a punto de unirme a Ferrari, pero no lo hice. Aunque me sentía feliz en Red Bull y no quería cambiar de equipo, el hecho de estar atascados con un motor poco competitivo me había llevado a pensar si cambiar de equipo. Si tienes un socio de motores que viene con una unidad de potencia inferior a la del resto de competidores, pero muestra un verdadero deseo de arreglarlo y avanzar, lo aceptas. Pero si no reconoce que está por detrás y no parece interesado en hacer nada al respecto, es mucho más difícil. Eso me hizo perder la motivación. Seguía disfrutando de la Fórmula 1, pero no de la misma manera», comenta Adrian Newey para F1i.com.
«No quería cambiar de equipo y ahí es donde entró el proyecto del coche de calle. Eso me mantuvo motivado y ocupado durante un tiempo. Luego, cuando firmamos el acuerdo con Honda y teníamos un socio que podía no estar del todo ahí, pero que tenía el impulso y la motivación para llegar, cambió las cosas. Quizá intentar llegar a una posición en la que pueda participar desde una visión general, que creo que es lo que Rory Byrne hace en Ferrari ahora. Es un lugar bastante agradable para estar, siempre que puedas contribuir de forma positiva. No quiero ser una distracción y que la gente diga ‘Oh, Adrian va a venir hoy’. Eso significa entregar las riendas a alguien que sea responsable y yo sería puramente colaborador, siempre que fuera útil», añade.



