Max Verstappen abandona en el GP de Australia por problemas de fiabilidad
En el día de hoy, se ha celebrado el Gran Premio de Australia, la tercera carrera de la temporada, donde hemos tenido mucha emoción aunque ha faltado una bonita pelea por la primera posición, ya que Charles Leclerc ha impuesto un ritmo bestial en la jornada de hoy. Es por ello que Max Verstappen estaba muy contento con su segunda posición, pero una vez más, el motor Honda mostró problemas de fiabilidad.
Como ya pasase en el Gran Premio de Bahréin, el tanque de combustible del coche número 1 ha vuelto a fallar, provocando un incendio en la parte trasera del monoplaza, siendo rápidamente extinguido por los comisarios de pista. El piloto holandés se ha mostrado realmente enfadado por lo ocurrido, ya que tenía la segunda plaza asegurada y hoy era un día para recortar puntos a Ferrari en el Campeonato de Constructores e incluso superarles, debido al error que ha cometido Carlos Sainz en la segunda vuelta de la carrera, que se ha quedado atrapado en la grava de la curva 9.
Max Verstappen realizó en el día de ayer una gran actuación, consiguiendo ser el segundo piloto más rápido de la Q3, por lo que hoy tenía muchas posibilidades de poder luchar por la primera plaza. Sin embargo, su alto ritmo fue insuficiente ante el coche italiano y apela al equipo a investigar dos cosas: como mejorar el ritmo en tandas largas y en el paso por curva y, por supuesto, acabar de una vez por todas con los problemas de fiabilidad.
» Desafortunadamente, no sé todavía porqué he tenido que parar el coche. Es muy frustrante y decepcionante, ya que no podíamos luchar por la victoria pero al menos, teníamos asegurado un gran segundo lugar, lo que nos hubiese otorgado una gran cantidad de puntos. Tengo ganas de ver lo que ocurre en las 20 carreras que quedan, pero tenemos que arreglar algunas cosas para que nunca más vuelvan a suceder», comenta Max Verstappen.

