Alpine recupera la ilusión con un motor que comienza a funcionar
Alpine F1 está recuperando poco a poco la ilusión tras generar muchas dudas en la primera jornada de test de Bahréin en la que se perdieron casi dos horas de pista por una fuga de agua en el motor, y toda la tarde del último día de pruebas en Barcelona después de una fuga hidráulica que rompió la unidad de potencia. Dos problemas que dejaban muchas dudas sobre la fiabilidad del motor que Renault había diseñado y desarrollado completamente de nuevas, con una estructura muy diferente a la que estaban utilizando hasta el año pasado.
Sin embargo, la jornada de ayer, la segunda de test, fue realmente positiva para el equipo Alpine. Y no solo por fiabilidad en la que consiguieron completar más de cien vueltas al trazado de Sakhir, sino porque el Alpine F1 ya se ha colocado entre los monoplazas con mejores velocidades puntas en recta. Tras no exprimir en Barcelona todo el potencial de la unidad de potencia, en Bahréin la estrategia ya ha cambiado y poco a poco le están extrayendo el potencial que tiene guardado y que les permitirá ser más competitivos en recta.
En la jornada de ayer, Max Verstappen consiguió la máxima velocidad punta en la trampa de final de recta de Sakhir, con un registro de 327,1 kilómetros por hora. Justo por detrás quedó Esteban Ocon, quien estuvo completando todo el día de pruebas con Alpine, registrando una mejor velocidad punta de 326,6, registros mucho mejores que los marcados en Barcelona en los que llegaban a estar 30km/h por debajo de los mejores registros de punta. Sin duda, una mejora en el motor que parece estar funcionando en un equipo Alpine.



