El día en el que el peor monoplaza de la parrilla, lideró una carrera de Fórmula 1
Pongámonos en situación. Año 2007, Gran Premio de Europa en el Circuito de Nürburgring, Markus Winkelhock, con sus 27 años en aquel entonces, debutaba en una prueba de Fórmula 1 a bordo de un Spyker (un monoplaza con un rendimiento parecido a los que tuvieron Marussia y Caterham en 2014). El piloto alemán llegaba a la carrera de su país bastante ilusionado y con ganas de dar guerra, algo que le fue suficiente para hacer «historia» en la categoría reina.
El domingo, Markus Winkelhock, salía muy retrasado en la parrilla, algo causado por el pobre rendimiento de su monoplaza. El tiempo estaba muy delicado minutos antes de dar comienzo la salida de la carrera, pero sin llover, aunque casi todos los pronósticos predecían lluvia. El piloto alemán arriesgó con la elección de neumáticos, montando el compuesto de agua extrema, algo que solo hizo él. Con el paso de las vueltas, llegó la repentina lluvia que llegó por sorpresa para todos los pilotos menos para Winkelhock, que consiguió consolidar su liderato en ese momento sobre Massa hasta los 30 segundos (gracias a que no tuvo que parar en boxes para cambiar neumáticos), siendo uno de los únicos 2 coches con gomas de agua extrema. Pocas vueltas después, tuvo que salir el Safety Car por las difíciles condiciones de la pista, algo que igualó las distancias, y posteriormente dirección de carrera consideró parar la carrera con una bandera roja.
Esto fue realmente sorprendente, por varios motivos. Sí, cierto que el motivo principal de su liderato fue la suerte, pero hay que tener en cuenta que era la primera carrera en un Fórmula 1, en unas condiciones de pista extremadamente difíciles y que el monoplaza en cuestión era el peor de la parrilla, un Spyker. A sus entonces 27 años, Markus Winkelhock tuvo su momento de gloria en la Fórmula 1. Sólo por lo que consiguió durante pocas vueltas, creo que el piloto alemán se merece un post, ¿o no? Para acabar, aquí están las palabras del sorprendido alemán, tras la carrera.
“Antes de todo, quiero dar las gracias al equipo por permitirme correr mi primer Gran Premio en mi carrera de casa. También agradecer la buena decisión de entrar al pit para cambiar neumáticos antes de la salida. Empezar con gomas de mojado fue una decisión fantástica y esa es la razón por la que he liderado mi primera carrera de Fórmula 1. Liderar una carrera de Fórmula 1 es algo que nadie te puede quitar, eso queda para toda la vida. Estoy realmente contento por ello. Estuve liderando mi carrera de casa! Desafortunadamente, tuvimos un fallo hidráulico y tuve que parar. Mi objetivo era acabar la carrera, pero estoy muy satisfecho con lo que conseguí”, comentaba.


Gran apunte. Gracias por compartirlo.