Cómo Adrian Newey convirtió a Red Bull en un equipo serio
Desde que el equipo Red Bull comenzó a ser una realidad en la Fórmula 1 a partir de la temporada 2005, una vez confirmada la adquisición del equipo Jaguar, siempre se consideró a Red Bull como un equipo divertido. En el paddock se tenía a los austriacos como un equipo con una etiqueta colgada, la de “party team”.
Pero Christian Horner, jefe de equipo de la escudería desde su debut quince años atrás, ha asegurado en el podcast Talking Bull The 300 Club que el fichaje de Adrian Newey como director técnico años después, fructificó un cambio en la imagen del equipo.
«En cuanto Adrian Newey se unió la gente comenzó a tomarnos en serio. La gente pensó: ‘Si el diseñador más exitoso de todos los tiempos ha abandonado a McLaren, que ha perdido por muy poco ambos campeonatos por problemas de fiabilidad, ¡debe haber algo bueno ahí!’. Definitivamente que Adrian se uniera fue un momento decisivo cuando pasamos de ser un equipo de fiesta a: ‘Wow, estos muchachos realmente se toman en serio lo que están haciendo'», declaró Horner.
Red Bull apenas consiguió unos pocos podios desde su debut en 2005 hasta 2009, llegando a ser superado incluso por su equipo filial, Toro Rosso, en la temporada 2008. Pero todo cambió en 2009 y Sebastian Vettel y Mark Webber ganaron carreras para los de las bebidas energéticas y se consolidaron como equipo aspirante, pues terminaron la temporada alcanzando ambos subcampeonatos.
«En nuestros primeros días creo que teníamos algo de reputación porque poníamos la música a todo volumen en el garaje. Teníamos un montón de actividades y se organizaba una fiesta cuando el Gran Premio estaba en la ciudad. Creo que la gente no nos tomó particularmente en serio. Pensaban en nosotros como si todo el mundo quisiera conseguir una entrada para ir a la fiesta de Red Bull, ese era uno de los objetivos del fin de semana. Pero detrás de todo eso estaba la determinación real de construir el mejor equipo de carreras que pudiéramos», añade.
El equipo se confirmó como un proyecto ganador encadenando cuatro títulos mundiales tanto de pilotos como de constructores de 2010 a 2013, destacando especialmente las temporadas de 2011 y 2013 con sendos récords de poles y victorias para Sebastian Vettel. Desde entonces, Red Bull no ha logrado repetir tales éxitos pues la era híbrida ha sido dominada desde su inicio por Mercedes, pero ha sido una de las pocas escuderías que se han acercado a los alemanes, consiguiendo podios y victorias con pilotos como Daniel Ricciardo o Max Verstappen, su principal baza en la actualidad, y continuando con Horner y Newey como principales puntales fuera de la pista.

