Los fantasmas del pasado comienzan a presionar a Honda
La fiabilidad vuelve a ser el Talón de Aquiles de Honda en la Fórmula 1. En las últimas semanas, el motorista japonés ha experimentado problemas de fiabilidad en el monoplaza de Max Verstappen, que han obligado al joven piloto holandés a tener que abandonar en las últimas dos carreras, en Monza y Mugello. Unos problemas de fiabilidad que hacen despertar los fantasmas del pasado de Honda.
Se cree que los fallos mecánicos que ha experimentado Max Verstappen en las últimas dos carreras son fundamentados por un fallo en la entrega del ERS o parte eléctrica de la unidad de potencia. Unos problemas en los que Honda ya está trabajando y de los que tiene consciencia, poniendo en marcha contramedidas con las que intentar evitar que en las próximas carreras el equipo Red Bull vuelva a sufrir problemas de fiabilidad.
«Desde Mugello, nuestra prioridad ha sido analizar cuidadosamente el motivo de la avería de Max en esa carrera. Nuestra investigación reveló que varios factores causaron el problema. Hemos podido aplicar contramedidas para hacer frente a cada uno de estos problemas, con el objetivo de asegurar que la avería no vuelva a producirse. La pista de Sochi presenta un desafío muy diferente a los tres últimos circuitos de alta velocidad, Spa, Monza y Mugello. Tiene algunas características de circuito urbano, como varios giros de 90 grados, pero también tiene dos rectas bastante largas. Como de costumbre, pasaremos los entrenamientos libres optimizando el rendimiento de la unidad de potencia para la clasificación y la carrera, y esperamos un fin de semana sin problemas con los cuatro coches», comenta el director técnico de Honda, Toyoharu Tanabe.



