Se anuncian posibles cambios que afectarían a las 500 millas de Indianápolis
Desde la IndyCar quieren realizar las 500 millas de Indianápolis con público y tras un aplazamiento desde el pasado mes de mayo hasta agosto, la nueva fecha de celebración de la mítica carrera en la que contaremos de nuevo con representación española gracias a la presencia de Alex Palou y Fernando Alonso, a la espera de ver si Oriol Serviá también corre.
La pandemia del coronavirus ha hecho que los planes de la IndyCar hayan cambiado de manera notable y tras ver como el pasado fin de semana comenzó el campeonato en Texas con una clasificación y carrera en el mismo día, y sin público en las gradas, los dueños de la categoría norteamericana han confirmado que si las 500 millas de Indianápolis no pueden disputarse con público, se aplazarán una vez más hasta el mes de octubre, cuando quizás pueda haber personas en las gradas.
«Teníamos un plan para seguir adelante con los aficionados el fin de semana de Brickyard, pero simplemente no tenía sentido. No queríamos hacer nada para perjudicar a la Indy 500 y habríamos tenido que ser la excepción, pero decidimos que no podíamos competir sin aficionados en las gradas», comenta Roger Penske para Racer.
Roger Penske, dueño de la IndyCar, ha llegado a un acuerdo con el gobernador del estado de Indiana, Eric Holcomb, y el alcalde de Indianápolis, Joe Hogsett, para trasladar la carrera de las 500 millas de Indianápolis a octubre si en agosto es imposible no competir con público en las gradas. Recordemos que en 2016, las 500 millas de Indianápolis contaron con una asistencia de récord acogiendo a más de 350.000 personas en las gradas.



