Los problemas de embrague comprometen el último día de test a Haas
Kevin Magnussen y Romain Grosjean acaban la última jornada de test en Montmeló con sabor agridulce. El piloto francés rodó por la mañana y su programa no se vio comprometido de ninguna manera, completando así un total de 86 vueltas. Por su parte Kevin sufrió problemas de embrague por la tarde y tan solo pudo dar 29. Una forma de acabar la pretemporada que seguro no esperaban en Haas.
«Por mi parte, fue un buen día, completamos muchas pruebas. Es el último día, así que todo el mundo quiere un poco de rendimiento, lo cual es divertido. Nos las arreglamos para pasar más tiempo al final solo para ver cómo se comporta y evoluciona el coche. Estoy muy contento con el trabajo que todos han hecho en las pruebas. Necesitamos reunir todas nuestras mejores herramientas ahora para prepararnos para Melbourne», explica Grosjean tras la sesión de la mañana.
Magnussen se mostraba menos satisfecho que su compañero de equipo, ya que solo pudo rodar algunas vueltas casi al final de la sesión, cuando las condiciones de la pista tampoco eran las mejores. El danés se implicó en tandas cortas y probó el compuesto C4 de Pirelli, con el que no había rodado en toda la pretemporada.
«Tuvimos mala suerte de tener el problema del embrague a mitad del día. Salimos al final; los muchachos repararon el coche, lo cual fue un muy buen trabajo de su parte en el poco tiempo que tenían. Al final obtuve dos carreras cortas, lo cual fue útil ya que estaba en el neumático C4 que no había corrido antes. No fue un día óptimo en términos de carrera, pero aprendimos de él», finaliza el de Haas.

