Análisis de Williams 2018: El hundimiento de una vieja gloria
Año para olvidar el que ha completado el equipo Williams en la temporada 2018 de Fórmula 1. Tras un 2017 discreto en comparación a los años anteriores, el equipo de Grove afrontaba 2018 con esperanzas renovadas y con una alineación de pilotos inexperta, siendo la más joven con diferencia de la parrilla. Un cóctel que no ha funcionado como se esperaban y que ha hecho al equipo completar una de sus peores temporadas de la historia.
Pese a contar con el mejor motor de la parrilla, el de Mercedes, Williams no ha conseguido desarrollar un monoplaza que pueda estar a la altura de las circunstancias. Desde principio de año, en Grove ya sabían que se les venía un año realmente complicado tras desarrollar el peor chasis de la parrilla, con auténtica diferencia. Además, contar con la inexperiencia de Lance Stroll y Sergey Sirotkin no era demasiado positivo a la hora de intentar encontrar mejoras para un monoplaza que había nacido de la peor forma posible.
Un chasis realmente conservador, poco agresivo y que contaba con deficiencias críticas de diseño. Esto provocaba que tanto Lance Stroll y Sergey Sirotkin se encontraran con un monoplaza realmente complicado de pilotar, algo que se descubrió ya desde la pretemporada de la Fórmula 1 en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Un monoplaza que ha recibido pocas mejoras a lo largo de la temporada, ya que las esperanzas en el FW41 eran nulas, por lo que Williams decidió abandonar pronto el proyecto de este año, aguantar el chaparrón de la mejor forma posible e intentar pasar página.
Sin unos resultados brillantes, Williams consiguió puntuar en dos ocasiones esta temporada. La primera con Lance Stroll en el Gran Premio de Azerbaiyán, consiguiendo un gran octavo puesto y demostrando que el circuito urbano de Bakú se le da realmente bien. Y no fue hasta el Gran Premio de Italia cuando Williams volvió a terminar en el top-10. La carrera de Monza fue la mejor de la temporada para los de Grove, terminando la carrera con ambos monoplazas dentro de los puntos, terminando Lance Stroll noveno y Sergey Sirotkin décimo.
Estos resultados, comentados anteriormente y mostrados en la tabla, han hecho que Williams haya finalizado la temporada en una destaca última posición en constructores, con únicamente siete puntos conseguidos tras 21 carreras disputadas. Seis de esos siete puntos han sido conseguidos por Lance Stroll en Azerbaiyán y Monza, mientras que Sergey Sirotkin únicamente consiguió un punto en su casillero, tras su décimo puesto en el Gran Premio de Italia.
El equipo Williams ha terminado lejos de sus rivales, siendo el penúltimo Toro Rosso con 33 puntos conseguidos. Esto demuestra el hundimiento de un equipo que es una vieja gloria, una estructura que consiguió hace años luchar y conseguir campeonatos del mundo de Fórmula 1. Les espera un largo invierno en el que intentarán mejorar la situación y desarrollar un monoplaza más competitivo. Al menos, la alineación para la temporada 2019 es algo más prometedora que la de 2018, con Robert Kubica y George Russell como pilotos titulares. Veremos de lo que son capaces en 2019.




