Toyota domina las 6 horas de Spa y Alonso se reencuentra con la victoria 5 años después
Con tres horas todavía por delante en Spa-Francorchamps, la carrera no estaba ni mucho menos decidida todavía. Un Safety Car provocado a falta de una hora para el final de la carrera, ha reducido las distancias entre los dos Toyota y ha puesto más picante a la carrera belga. Finalmente, Alonso ha conseguido mantener el liderato para el Toyota #8 y, junto a Buemi y Nakajima, celebrar la primera victoria del equipo en la «superseason» del WEC.
Justo antes de que se cumpliesen las tres horas de carrera, Kamui Kobayashi, entonces al volante del Toyota #7, superaba al Rebellion #3 de Mathias Beche, arrebatándole así la segunda posición. Justo por detrás del suizo, su compañero de equipo, Neel Jani, intentaba subir al podio con el Rebellion #1. En los precedentes de esta lucha, el equipo ha dado luz verde a sus dos pilotos para pelear por la tercera plaza, aunque les ha advertido para que evitaran por todos los medios tocarse.
En lo que respecta a los Toyota, ambos han afrontado las tres últimas horas de carrera como líderes de la carrera. Después de un inicio de relevo problemático, Kazuki Nakajima cogía ritmo para mantener a raya al otro coche japonés, pilotado por Kamui Kobayashi, que había escalado hasta la segunda plaza en solo tres horas, después de que el Toyota #8 partiese desde el pit leane y una vuelta más tarde que el resto por su exclusión ayer de la sesión de clasificación.
Kobayashi paraba en boxes algo menos de media hora después para dejar el TS050 en manos de «Pechito» López, a la vez que repostaban combustible y montaban un juego nuevo de neumáticos duros con los que el piloto argentino intentaría tirar al máximo para alcanzar al otro Toyota, que también paraba, justo una vuelta más tarde, para repostar y cambiar únicamente los neumáticos delanteros. Los dos Rebellion han hecho lo propio 30 minutos después, aunque sin cambiar de pilotos, manteniendo así a Jani y Beche en los respectivos prototipos.
Pasadas las cuatro horas de carrera, Nakajima paraba de nuevo en boxes para repostar y cambiar los neumáticos, manteniéndose el japonés en el coche para hacer otro relevo. Salvando el inicio de su primer relevo, el japonés ha conseguido encontrar un buen ritmo y mantenerlo durante sus relevos para mantener el liderato del Toyota #8. Por detrás, el ruso, Matevos Isaakyan volaba sobre la pista con su SMP Racing para alcanzar al Rebellion #1, con el que iniciaba una bonita lucha por el podio, después de que el otro Rebellion tuviera que parar en boxes de manera inesperada por un problema en su sistema GPS.
La lucha por el podio se ha avivado nuevamente tras la parada del SMP #17, que ha salido de nuevo a la pista por delante del Rebellion #1, pilotado entonces por Thomas Laurent. Ambos rodaban muy pegados y barajándose entre el tráfico, con el Toyota #7 inmediatamente detrás, intentado doblarles para meterles una segunda vuelta, aunque con precaución de no tener un toque en esta pelea. Para evitar males mayores, Toyota ha parado al #7 para hacer el último relevo y meter a Conway al volante, mientras que el #17 y el #1 seguían luchando por el podio entre el tráfico del circuito de Spa-Francorchamps.
A falta de poco más de una hora para el final de la carrera, el Toyota #8 entraba a boxes para hacer el último relevo. Nakajima bajaba del TS050 para dejar el volante a Fernando Alonso, que disputaría así la recta final de las 6 horas de Spa-Francorchamps.
1h10 left, @alo_oficial back at the wheel of #8 @Toyota_Hybrid TS050 Hybrid, 55sec051 ahead of sister car #7. #6hSpa #WEC pic.twitter.com/Wh2GtpIIpC
— WEC (@FIAWEC) 5 de mayo de 2018
Tras unas horas muy tranquilas en cuanto a accidentes, el Safety Car hacía de nuevo acto de presencia en la pista tras un fuerte accidente de Isaakyan, que perdía el control de su SMP Racing #17 en la feroz lucha que mantenía con el Rebellion #1. Este accidente del LMP1 se ha unido también al fallo mecánico del Ferrari de Castellacci, que se quedaba tirado también en mitad de la pista por un problema eléctrico, aunque pudo reanudar la marcha poco después. Este régimen de Safety Car ha vuelto a reducir las distancias entre los pilotos, abriendo la batalla por la victoria a falta de una hora para el final de la carrera.
En el relanzamiento del Safety Car, Alonso ha jugado bien sus cartas para distanciarse de los rivales, mientras que Conway, al volante del Toyota #7, se barajaba entre el tráfico para intentar dar caza cuanto antes al asturiano. A partir de ese momento, se ha iniciado una lucha vuelta a vuelta en la que ambos luchaban a un ritmo rapidísimo, solo separados por seis segundos.
Los doblados han jugado un papel principal en la última media hora de carrera, donde Alonso intentaba mantener la distancia con un Conway que volaba sobre el asfalto del trazado belga. La última parada también ha tenido una gran importancia en esta batalla, pues el Toyota #7 estaba ya encima del #8 cuando Conway ha entrado en boxes, sin embargo, Alonso, que ha parado una vuelta más tarde, salía de nuevo a la pista con siete segundos de diferencia sobre el británico.
Finalmente, los dos Toyota han tenido que levantar el pie tras recibir indicaciones desde el muro, pues la feroz lucha que han mantenido entre ambos ha puesto al límite el TS050, que acusaba problemas de temperatura en la caja de cambios a diez minutos del final. Esto le ha permitido a Alonso tomar algo más de distancia con Conway y cruzar la meta en primera posición, consiguiendo así la victoria para el Toyota #8 y su primera victoria en el WEC.




