Toto Wolff no culpa a Sergio Marchionne del fracaso de Ferrari en 2017
Nadie puede negar que la temporada 2017 de Fórmula 1 ha sido muy difícil para Ferrari, sobre todo después de perder sus opciones al título al final del campeonato de forma estrepitosa. Su presidente, Sergio Marchionne, criticó en varias ocasiones a lo largo del año al equipo por los problemas de fiabilidad, además de a sus pilotos por los fallos cometidos, tanto a Sebastian Vettel como a Kimi Räikkönen. Desde Mercedes, Toto Wolff no culpa a Marchionne de la situación en Maranello.
Está claro que la forma de trabajar en Mercedes y en Ferrari son completamente diferentes, y hay quien considera que Marchionne ejerce una presión negativa sobre sus empleados, provocando consecuencias que no benefician en nada al equipo. Wolff no culpa al italiano por su forma de ejercer presión, ya que considera que un problema tan grande no puede ser tan simple.
«La presión es como un diamante, pero la presión también puede hacer estallar una tubería. Sergio Marchionne es uno de los hombres de negocios más exitosos que he conocido, y alguien que tiene una de las mentes más brillantes que he visto funcionar. Hasta ahora el estilo de Ferrari le va bien y no creo que se pueda hablar de la temporada 2017 del equipo o de su final de temporada por la presión que aplicó. Creo que eso sería simplificar demasiado», explica el austriaco a ‘Motorsport’.
Wolf explica que en Brackley se esfuerzan por no culpar a nadie de los problemas, ya que se crea una atmósfera de presión que no produce nada bueno. El sistema de trabajo consiste en localizar los problemas, dialogar sus posibles soluciones, y erradicarlo sin cortar la cabeza de nadie, ya que la presión creada no deja a los trabajadores pensar ni actuar libremente.
«Tenemos un lema que es ‘mírelo, dígalo, arréglelo’, lo que significa que debe haber un ambiente seguro para que todos hablen. Tienes que poder mejorar como parte del equipo. Lo que tratamos de hacer desde siempre es culpar al problema y no al individuo. Es de naturaleza humana tratar de identificar a una persona culpable, es fácil porque es una liberación de presión, es culpa de otro. Estamos trabajando muy duro para no hacerlo porque en el momento en que haces que las personas se cierren como un cascarón y no veas ninguna innovación, no verás ningún riesgo», finaliza.

