ANÁLISIS: La asistencia al GP de España desde su llegada a Montmeló en 1991
La construcción del Circuito de Barcelona-Cataluña en Montmeló en 1991, y su permanencia en el calendario del Mundial de Fórmula 1, ha provocado que millones de personas hayan visitado sus instalaciones, cifra que ha experimentado cambios, que analizaremos a continuación, durante sus 27 ediciones.
La desaparición del circuito de Montjuïc en 1976, por falta de seguridad en el trazado, hizo emigrar el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 al Jarama y, posteriormente, a Jerez, dejando a Barcelona fuera del calendario durante 15 temporadas. Sin embargo, se plantearon numerosas propuestas, como la ampliación del propio trazado o la compra de un terreno en Caldes de Malavella por parte del RACC, hasta que en 1986 se aprobó la creación de una pista permanente en Montmeló. Su inauguración se llevó a cabo en septiembre de 1991 y, tan sólo tres semanas después, la Fórmula 1 aterrizó en el Circuit. Desde entonces, ha formado parte del Mundial y millones de personas han visto rodar monoplazas en él, aunque el número de asistentes ha variado con el paso de los años.
La cita inaugural brindó una apasionante batalla entre Nigel Mansell y Ayrton Senna, de la que fueron participes 79.000 aficionados al motor durante todo el fin de semana, que con 6.000 pesetas -unos 36 euros actuales- no se quisieron perder el espectáculo y al piloto de Williams alzándose con la victoria. En cambio, un año después la cifra bajó considerablemente por un cúmulo de situaciones que afectaron a la prueba automovilística: tal vez la ventaja de la que disponía Nigel Mansell respecto a sus rivales, la falta de promoción de la cita o la coincidencia de los Juegos Olímpicos que se celebrarían dos meses más tarde en la Ciudad Condal, provocaron una pérdida de 15 mil asistentes.
En las cuatro siguientes temporadas los datos fueron cuesta arriba, empezando por la rivalidad Senna-Prost del 93, en la que ambos llegaron a España separados por sólo dos puntos y 78.000 espectadores llenaron las gradas. 3.000 personas más estuvieron presentes en la edición de 1994, viendo a Damon Hill devolver una emotiva victoria a Williams tras el fallecimiento de Senna en San Marino. No obstante, mayor fue el aumento en 1995 pese a la subida de precios hasta las 10.000 pesetas -60€-, pues la previsión de lluvias fue un aliciente atractivo para 97.000 espectadores, que al siguiente año pasarían a ser 103.000.
En 1997 se registró la asistencia de 100.000 aficionados en los cuatro días de Gran Premio, descenso sin importancia si vemos la progresiva crecida hasta 2008, empezando por el aumento de 28.000 personas en 1998 y la visita de 160.000 seguidores al Circuit en la temporada 99, con la participación de dos pilotos españoles: Pedro de la Rosa y Marc Gené.
Pese a la subida del precio de las entradas, los datos continuaban «in crescendo», pues el deporte comenzaba a consolidarse en el país y en 2002 se superó con creces la barrera de los 200.000 visitantes: 230.000. En los dos siguientes años, las cuentas se situaron en 250.000 y 257.000 aficionados respectivamente, mientras que la lucha de Fernando Alonso por el título de 2005 atrajo 305.000 espectadores de jueves a domingo del Gran Premio, cifra que creció hasta los 342.00 en 2006, tras su primera coronación, y el máximo hasta el momento de 345.000 después de obtener el bicampeonato y llegar a McLaren.
A partir de ese momento se iniciaría una montaña rusa lejos de batir los registros anteriores, empezando por los 317.000 aficionados de 2008 y la pérdida de 114.000 asistentes en 2009. Sin embargo, el trío español formado por Alonso y su debut con Ferrari, Jaime Alguersuari y el retorno de Pedro Martínez de la Rosa, provocó un aumento hasta los 226.00 espectadores en 2010, dato que en las dos siguientes temporadas descendería para situarse en escasos 185.000, a pesar del reñido campeonato de 2012.
2013 sería el último año de crecimiento hasta 2017, pues 218.000 aficionados vieron al héroe local conseguir la victoria en casa, mientras que la incursión de la «era turbo» en 2014, marcaba la última cifra por encima de los 200.000 totales: 205.000.
La consolidación del dominio Mercedes hizo que se contabilizaran 189.000 visitas al Circuito de Montmeló durante el Gran Premio de 2015 y, tan sólo, 165.000 en 2016, los peores datos desde el 2000. Finalmente, parece que los cambios introducidos en los monoplazas de 2017 y el liderato de Ferrari en su llegada a Barcelona fueron un atractivo aliciente para los seguidores del ‘Gran Circo’, ya que se experimentó un leve aumento de casi 13.000 asistentes.
Tras ver la evolución de las asistencias al Gran Premio de España desde que se disputa en Montmeló, es fácil relacionar estos datos con los registrados en las audiencias españolas, las cuales analizamos hace unas semanas en «TheBestF1.es». Y es que, las similitudes entre ambos gráficos son obvias, ya que en los dos se aprecia una montaña rusa que, desafortunadamente, se encuentra yendo cuesta abajo y parece que la caída no tiene fin por el momento. Aún así, impresiona la gran afición creada y la coincidencia de sus años de auge con los campeonatos de Fernando Alonso. Ahora, sólo falta esperar que tanto él como Carlos Sainz puedan luchar por las victorias y los títulos o que la Fórmula 1 dé un enorme paso cualitativo que devuelva al Circuit de Barcelona sus antiguos registros, permitiendo que nuestro país siga disfrutando del Campeonato del Mundo durante muchas más décadas.
