ANÁLISIS: Así han evolucionado las audiencias en España, desde «La 2» a «Movistar+ F1»
Aunque ya se cumplen 68 años de la creación del Campeonato del Mundo de Fórmula 1, en España es relativamente nueva por lo que respecta a la retransmisión de los Grandes Premios. La categoría reina se emitía esporádicamente en «Televisión Española», la única cadena existente por aquel entonces, hasta que en 2004, tras diferentes bailes entre canales televisivos en los noventa, emigró a «Telecinco». Con este nuevo cambio se introdujo una exhaustiva cobertura que incluía el mundial completo, viralizando el deporte en nuestro país.
A partir de aquel momento se registraría una montaña rusa de audiencias, las cuáles han variado en todos estos años según los resultados cosechados por Fernando Alonso, el gran impulsor y el descubridor, sin duda, del «Gran Circo» en España.
La temporada debut de «Telecinco», con 3 millones de telespectadores de media por carrera, duplicó los datos del año anterior, en el que Alonso logró su primera victoria en Hungría, retransmitida por «La 2» de «TVE». Sin embargo, el progresivo aumento no había hecho más que empezar, pues los dos títulos mundiales conseguidos congregaron, respectivamente, a 3,7 y 4,1 millones de aficionados frente al televisor, mientras que el share del 56%, en 2005, nada tenía que envidiar a las grandes masas de Alemania e Italia. Además, en Brasil 2006 se asumió el Gran Premio más exitoso de la historia del automovilismo español, con 8.600.000 espectadores que vieron al asturiano alzarse con su segundo campeonato.
2007 se encuentra en la cumbre desde entonces. La «Alonsomania» vio con buenos ojos la llegada del español a McLaren y 4,5 millones de personas le siguieron en su agridulce aventura, antes de su esperanzador regreso a Renault, que tanto éxito le había dado antaño. Ese año se encuentra segundo en el ranking con 4,2 millones de telespectadores, a pesar de la imposibilidad de luchar por el título. Mientras tanto, el traspaso a «La Sexta» y la falta de resultados con la escudería francesa provocaron una caída en picado, recogiendo 2.700.000 telespectadores, la peor marca desde que se miden las audiencias.
El rumbo a Ferrari en 2010, y su disputa por el mundial hasta la cita de Abu Dhabi, favorecieron una crecida hasta los 4.256.000 de espectadores de media, pero un F150th Italia poco competitivo en el año de transición a «Antena 3», causó un irremediable descenso hasta los 3,4 millones. La temporada 2012, a parte de ser la última en la que Fernando Alonso pudo batirse en duelo por su tricampeonato, se debe considerar como el final de la España «formulera» que conocíamos. La carrera de Brasil sentenció un apasionante mundial que había devuelto la ilusión a 4.234.000 de aficionados al «Gran Circo», ya que esta sería la última vez que los datos fueron al alza.
Las tres siguientes campañas, la que acabó con los V8 y las dos primeras de la era híbrida, se establecieron en la parte baja de la tabla. Un subcampeonato en 2013 fue acompañado por 3,7 millones de personas, mientras que la sexta posición de 2014 disminuyó el dato en 600 mil aficionados. No obstante, peores fueron los registros del retorno a McLaren en su nuevo proyecto junto a Honda, puesto que el pobre rendimiento y fiabilidad hicieron que la media rozara, tan sólo, los 2 millones.
Si los datos de 2015 duelen, ver las cifras obtenidas en estas dos temporadas en las que «Movistar+ F1» tiene la exclusividad de los derechos televisivos, rompe el corazón a cualquier seguidor que haya leído anteriormente las épocas de auge en España. La media de 2016 fue de 197.000 personas aproximadamente, mientras que el campeonato que acaba de concluir se establece en un muy ligero aumento: 203.000. Sin embargo, «TVE» retransmitió el Gran Premio de España de ambos años en abierto y arrasó al canal privado: 2.481.000 y 2.114.000 respectivamente. Sobran las palabras acerca de estos parámetros.
Después de este profundo análisis, siendo objetivo se puede apreciar la importancia de nuestro representante que más triunfos ha logrado en su paso por la categoría, ya que sin él, tal vez no se habría creado tal cantidad de afición. Aún así, sorprende ver la «montaña rusa» que mencionábamos al inicio y que, una vez leído este artículo, queda clara, pues estos altibajos se han producido por la variación de resultados del asturiano. Tan sólo toca esperar su retorno a las victorias o el debut de nuestro joven representante en el podio, Carlos Sainz.
Por último, los datos de la televisión de pago no favorecen en absoluto. Es cierto que estos son los datos oficiales y que muchos espectadores siguen las carreras por otros medios, pero el deseo de Liberty Media de hacer la Fórmula 1 grande y atraer a nuevos aficionados parece complicado si no se fomenta el deporte de manera pública y, de momento, con la reciente renovación de «Movistar+ F1», en España tenemos tres años más por delante de Fórmula 1 de pago.



Quieren cobrar por todo y asi les va ,cerrar el chiringuito ya lo veremos en sky.