Análisis de Williams 2017: Pocas luces para un equipo que quería brillar
Muy lejos queda la última victoria del equipo Williams Racing en Fórmula 1, en el Gran Premio de España de 2012 con Pastor Maldonado como protagonista. 5 años has pasado desde aquello hasta hoy, y todos ellos sin ninguna nueva victoria de la escudería de Grove. La temporada 2017 ya ha terminado, y de nuevo, Williams permanece en la sombra, esperando visualizar alguna luz que les devuelva a la lucha por los campeonatos.
El debutante Lance Stroll ha dado un nuevo aire al equipo, rejuvenecido gracias a la llegada del piloto canadiense; con Felipe Massa al otro lado del box, que tras su retirada en 2016 regresaba a la escudería para ayudar con su experiencia al desarrollo del monoplaza. La buena relación entre ambos pilotos no ha ayudado a Williams para pelear por grandes objetivos, pero ha ayudado a colocar a la escudería en la 5ª plaza del mundial de constructores. A pesar de ello, Massa ha finalizado la temporada 11º en la clasificación (43 puntos), por delante de Stroll en la 12ª (40 puntos).
El FW40 ha sido el monoplaza con el que Williams ha disputado la temporada 2017 de Fórmula 1, un monoplaza que ha demostrado muchas carencias a lo largo del año. El hecho de montar una unidad de potencia Mercedes, ha salvado a Williams de terminar más abajo en las clasificaciones, puesto que el chasis deja mucho que desear con respecto a otros competidores.
Por lo tanto, si tenemos que destacar un aspecto positivo del FW40, es su gran velocidad en recta, siendo uno de los monoplazas más duros de adelantar, como pudimos ver en el Gran Premio de Azerbaiyán. La carrera en Bakú significó el único podio de Williams en todo el año, con una 3ª posición de Stroll que supo a victoria en el box del equipo. El hecho de montar el mejor motor de la parrilla ha permitido tanto a Massa como a Stroll enfrentarse a los circuitos de largas rectas con más opciones; como por ejemplo el Gran Premio de Italia, en el que fueron 8º y 7º respectivamente.
Por contrapartida, y como principal aspecto negativo, destacamos grandes carencias en el apartado aerodinámico, dejando al descubierto el poco potencial del chasis en circuitos urbanos y muy revirados. Como ejemplo, ponemos el Gran Premio de Hungría, en el que Paul Di Resta sustituyó a Felipe Massa a los mandos del FW40 por enfermedad. Con las características del trazado, y un monoplaza muy difícil de configurar, Stroll consiguió ser 14º, con Di Resta abandonando en la recta final de la carrera.
Como podemos observar en la gráfica realizada por el equipo de TheBestF1.es, la temporada de Williams está llena de altibajos. Felipe Massa y Lance Stroll han protagonizado carreras que, por lo general, les han situado en la zona media de la parrilla; pero también cuentan con más resultados negativos de los que les gustarían.
Lance Stroll no comenzó el año con muy bien pie; el debutante sufrió tres abandonos en las tres primeras carreras, por culpa de errores propios o accidentes con otros monoplazas. Sus primeros puntos no llegarían hasta Canadá, su Gran Premio de casa, para conseguir en el siguiente Gran Premio, el Gran Premio de Azerbaiyán, su primer podio en Fórmula 1, gracias a una inesperada 3ª posición. La segunda mitad de la temporada fue más regular para el canadiense, que sin apenas problemas mecánicos, solo ha abandonado cuatro veces en todo el año.
Felipe Massa por su parte, ha mostrado veteranía frente al rookie, siendo más regular y productivo que Stroll, pero sin lograr ningún podio. Tal y como podemos observar en la gráfica, el brasileño se ha mantenido en la zona media de la parrilla, puntuando en más ocasiones que su compañero. Australia y Bahréin han sido sus mejores resultados, con dos sextos puestos que no se han vuelto a repetir ni mejorar en la temporada. Al igual que Lance, los fallos mecánicos han sido practicamente inexistentes, con dos abandonos.
El tercer piloto del equipo Williams, Paul Di Resta, solo ha disputado un Gran Premio en todo el año, el de Hungría. Sustituyendo a Massa por enfermedad, Di Resta participó en la clasificación repentinamente y sin apenas tiempo de preparación, lo que influyó mucho en su rendimiento. Además de pilotar un monoplaza que no se adaptaba al trazado húngaro, el británico no encontró el ritmo durante la carrera, en la que tuvo que abandonar por un problema en el coche a pocas vueltas para el final.
De esta forma, podemos llegar a la conclusión de que, a pesar de haber logrado un podio muy emblemático y significativo para Williams, Lance Stroll se ha visto superado por Felipe Massa en el campeonato de forma discreta. El brasileño ha logrado solo tres puntos más que el canadiense, y si tenemos en cuenta la regularidad del veterano, y contamos que no disputó el Gran Premio de Hungría, concluimos que Massa ha estado por delante de Stroll en 2017.
Si remontamos la mirada hasta 2014 y realizamos una leve observación de los resultados de Williams, podemos apreciar que el rendimiento que se logró tras el cambio de reglamento, ha ido decayendo temporada tras temporada; cosa significativa si volvemos a mencionar que montan la unidad de potencia Mercedes, la mejor de la parrilla.
2018 será un nuevo intento de la escudería de Frank Williams para lograr volver a pelear por podios y victorias, desquitándose de esta espiral de irregularidad que les atormenta. Con la retirada de Felipe Massa, el compañero de Lance Stroll aún no está confirmado, y aunque muchos pilotos son los posibles candidatos, los nombres que más suenan son los de Sergey Sirotkin y Robert Kubica. Lo cierto es que la llegada del polaco podría venir bien al equipo de Grove, desplegando un poco de luz a una escudería sumida en la oscuridad. Si fuera el ruso, quien finalmente llegara al equipo, la chequera se vería enormemente aumentada.


