Ferrari mantiene la pelea con Red Bull por el límite de motores de 2018
Las críticas a la Fórmula 1 por su sistema de penalizaciones no hace más que incrementarse, aunque ya parece no sorprendernos que un piloto acarree 25 posiciones de sanción por cambiar componentes de su motor. Lo cierto es que en este momento, la FIA permite a los equipos un límite de cuatro unidades de potencia por temporada; si se supera ese número de motores, o si se superan los recambios utilizados, los pilotos sufren sanciones en la parrilla de cara a la carrera.
La polémica surge de nuevo cuando en 2018, el límite de propulsores para la temporada será de tres, es decir, uno menos que este año. Algunos equipos como Red Bull se muestran en contra, argumentando que es inviable utilizar ese número de motores en un campeonato completo, y más con la complejidad de los mismos. Por otro lado, Ferrari se decanta por apoyar esta norma, ya que según defienden, llevan ya muchos desarrollos y gastos para conseguir que sus motores sean lo suficientemente fiables como para soportar más kilometraje.
Christian Horner, director de Red Bull, intentó en la reunión del Grupo de Estrategia en Brasil, obtener el apoyo necesario para continuar usando cuatro motores y no tres. Pero como hemos dicho, Ferrari se opone a tal medida, desbaratando la iniciativa, al ser necesario un seguimiento unánime.
«Traté de cambiarlo en una reunión anterior, pero no hubo apoyo para eso. Espero que ahora haya un cambio de opinión, con los equipos mirando su número de nuevas sanciones de aquí a fin de año», expresa Horner.
Por parte de Mercedes, y en especial de Lewis Hamilton, la idea de los tres motores por temporada no es algo agradable, al igual que para el resto de pilotos del campeonato, hartos ya de acumular sanciones por cambiar partes mecánicas de las que ellos no son los responsables.
«No me gusta la idea de ir a tres motores, creo que apesta. Deberíamos poder empujar más. Sprint es lo que nos falta en la F1», comenta el tetracampeón del mundo.