Daniel Ricciardo y Red Bull planean sacrificar Monza y cambiar el motor
Daniel Ricciardo espera llevarse una penalización en Monza. El piloto de Red Bull planea, junto a su equipo, cambiar de motor en Monza, lo que le relegará en la parrilla de salida. Al igual que en McLaren-Honda, los de Red Bull ven que un circuito de motor como Monza no se adapta a ellos y buscan llevarse ahí las sanciones.
Ricciardo planea llevar a Singapur un motor casi nuevo y así, aprovechar de que se trata de un circuito de baja potencia y donde el chasis del equipo de Milton Keynes se mostrará fuerte y puede que hasta superior al resto.
«No es un secreto que Singapur es un circuito en el que estamos fuertes. No quiero correr ningún riesgo en Singapur y arriesgarme a ir con un motor viejo o algo parecido”, comienza Daniel Ricciardo.
Es sabido que la unidad de potencia de 2017 de Renault carece de fiabilidad. Por ejemplo, Max Verstappen ha abandonado en más de la mitad de las citas debido a la fiabilidad de su propulsor en la presente temporada.
«Si tenemos que ser estratégicos al respecto, entonces lo haremos. No estamos en una posición cómoda ahora para correr riesgos con la fiabilidad, así que jugaremos a salvo«, continua el australiano
Esa falta de fiabilidad quita al equipo de realizar valiosos kilómetros y con ello, los datos de este año para evolucionar el monoplaza son escasos, además de la escasez de datos del motor de cara a poder trabajar de cara a mejorarlo para lo que resta de temporada y ya pensando en el próximo año.
«Creo que el progreso ha sido obstaculizado por la fiabilidad. Si tuviéramos una mejor fiabilidad, podríamos empezar a mejorar cada vez más”, reconoce el compañero de Max Verstappen.
Este año, la pugna por el mundial es claramente entre Ferrari y Mercedes, mientras que el equipo de las bebidas energéticas no ha conseguido estar a la altura de las dos principales marcas, quedándose relegados en la tercera posición sin opción a lucha en ocasiones.
«Eso nos ha frenado más de lo que nos hubiera gustado. Obviamente, además de la decepción de no acabar, es que, entonces, se ralentiza todo dentro de las actualizaciones y el desarrollo”, prosigue.
Parece que el abandono de su compañero de equipo en el Gran Premio de Bélgica fue la gota que colmó el vaso. El motorista galo recibió grandes y sonoras críticas de parte del piloto y el jefe de equipo de la escudería austriaca. Y como es comprensible, se le preguntó al australiano si los franceses se disculparon.
«No necesito disculpas, quiero que se solucione«, finaliza tajantemente Daniel Ricciardo.

