Red Bull exigía a Honda motores gratis y 10 millones de euros
Hace unos días conocíamos que las negociaciones para que el equipo Toro Rosso montara motores Honda la próxima temporada se habían roto, por lo que los de Faenza continuarían con Renault en 2018. La estrategia del equipo Red Bull era la de utilizar a su equipo pequeño como banco de pruebas previo de cara a montar las unidades de potencia niponas en su equipo principal en un futuro.
Una fuente interna ha revelado al medio Autosprint que el principal problema que ocasionó la ruptura de las relaciones entre las dos partes fue las condiciones financieras impuestas por Red Bull.
«Después de varias semanas, las negociaciones se detuvieron por razones financieras. No era un secreto que, para que el motor de Honda fuera atractivo, requería una contribución financiera significativa, que sólo un fabricante como Honda podía hacer», señala la fuente de Toro Rosso.
El plan de Red Bull pasaba por ser financiados por parte de Honda, algo parecido a lo que sucede con McLaren. De esta manera, si el rendimiento del motor continuaba sin estar a la altura, ellos recibirían una inyección de capital importante. Las cifras impuestas por Red Bull a Honda rondarían los 10 millones de euros, a parte de no pagar nada por los motores, aunque el motorista se ha negado rotundamente a que se produzca tal situación.
«Red Bull ha pedido demasiado dinero. Ahora, si McLaren rompe con Honda, los japoneses serán expulsados automáticamente de la Fórmula 1», finaliza.
Honda se ha quedado sin equipos cliente de cara a 2018, ya que sus posibles opciones con Sauber y Toro Rosso han quedado reducidas a cero. La única opción que tienen sobre la mesa los nipones es la de continuar con McLaren, aunque en Woking aún no tienen claro si continuarán con la relación. De no ser así, el motorista no podría montar sus propulsores en ningún monoplaza el año que viene.


