Alain Prost explica la Fórmula 1 perfecta para él: Coches más potentes
La temporada 2017 de Fórmula 1 no está dejando indiferente a nadie, con unos Grandes Premios por lo general entretenidos y espectaculares. El cambio de normativa impuesto este año parece surtir efecto en las carreras, con unos monoplazas más rápidos y agresivos en las curvas. El tetracampeón del mundo de Fórmula 1, y actual consultor de Renault, Alain Prost, hace una pequeña evaluación de lo que va de temporada.
El piloto francés realiza unas declaraciones a la revista ‘Evo’ en las que destaca las novedades de este año 2017. Por un lado, el resurgir de Ferrari, algo que da vida a la categoría y a los aficionados. Además, insta a Liberty Media a introducir las nuevas tecnologías en la Fórmula 1, con el objetivo de llegar a las nuevas generaciones.
«Creo que el público se levanta. Ferrari es más competitivo y hay más peleas, que tienen mejores carreras. Tal vez en el año 2021, podríamos ir más allá de las regulaciones para rejuvenecer la audiencia . Más información, conectividad, probar nuevas ideas», explica.
En lo que respecta a los monoplazas, Prost es claro, el gran circo debe regresar a motores más potentes, que supongan un reto para el piloto sin ayuda de la aerodinámica. Además, también realiza una crítica a la normativa de neumáticos, demasiado restrictiva según Alain.
«Sin revelar todo, es mi opinión que debemos avanzar hacia coches más potentes, más ligeros y con mucha menos aerodinámica. Hay que dar prioridad a la adherencia mecánica y una mayor libertad para los neumáticos. Hay tres tipos de gomas (no 5 como deseaba) por fin de semana, pero deben dejar que los equipos sean libres de elegir su estrategia, incluso si quieren mezclar en el mismo coche. Con más potencia y menos aerodinámica es el piloto el que hace la diferencia», continúa el frances.
Después de lograr cuatro títulos mundiales, Prost se retiró en 1993, siendo un piloto de la ‘vieja escuela’. El que fuese compañero y máximo rival de Ayrton Senna, destaca que la Fórmula 1 actual es más compleja tecnológicamente, pero cuando él estaba en activo el pilotaje era mucho más duro y exigente.
«La F1 moderna es ciertamente complicada, hay más pantallas para gestionar y dar soporte pero en ese momento todo era más difícil seguir a otro monoplaza, el coche en sí era difícil de conducir, cometíamos más errores», finaliza.
