La Fórmula E piensa en introducir sistemas de freno por cable para 2018
Se cuecen novedades en la Fórmula E para las próximas temporadas. La competición podría vivir un salto cualitativo en sus monoplazas durante el campeonato 2018/2019 con la introducción de un sistema de freno por cable que permitiría un mayor control electrónico de los frenos traseros, mejorando con ello la sensación de los conductores y maximizando al mismo tiempo la regeneración.
Los equipos se han mostrado satisfechos ante la posible incorporación de este sistema de «frenado activo», ya que lo consideran como uno de los aspectos tecnológicos clave más necesarios en la categoría, especialmente con la potencia de clasificación aumentando de 200kW a 250kW y la potencia de carrera incrementándose de 170kW a 200kW en la temporada 2018/2019.
El director técnico de DS Performance, Xavier Mestelan-Pinon, ha definido al freno por cable en «Motorsport.com» como una «gran novedad» para la Fórmula E, mientras que el director técnico de Faraday Future Dragon Racing, Nicolas Maduit, ha asegurado estar convencido de que habrá un sistema de frenado activo en la fecha señalada. Recordemos que el especialista en frenado alemán, LSP, ya ha construido un sistema de frenado activo, conocido como IBSe, que puede controlar la presión de frenado por eje o en cada rueda.
Por su parte, el profesor Burkhard Goschel, presidente de la Comisión de Campeonatos de Energía Eléctrica y Nuevas Energías de la FIA, ha explicado que este sistema es una posibilidad, pero que la decisión aún no se ha tomado.
«Podemos hacerlo, sí. Estamos investigando en este momento la mejor forma para llevarlo a cabo. Además, la FIA tiene ideas para mejorar la eficiencia y hacer la competición más dinámica», señala el profesor.
Respecto a la introducción de nuevas tecnologías en la Fórmula E, Maduit ha afirmado que la llegada de un nuevo motor frontal podría producirse dentro de cuatro años, y además ha comentado que la tecnología eléctrica está evolucionando a pasos agigantados.
«Creo que posiblemente el motor frontal podría venir en 2021/2022. Los reglamentos y la hoja de ruta necesitan seguir adelante, pero también es necesario tener cuidado con los costes. Tenemos que ver lo que está sucediendo en la industria del automóvil. La tecnología eléctrica está avanzando rápidamente y necesitamos igualarla y mantener su relevancia», expone Maduit.
El expiloto de la Fórmula 1, Lucas di Grassi, también ha querido dar su opinión y ha apuntado que usaría un diferencial electrónico en la parte trasera y un motor para cada rueda para «controlar la aceleración, porque esto tiene mucho más sentido para un vehículo eléctrico».