Jost Capito confirma que el Volkswagen Polo R WRC hubiera dominado en 2017
El que fuera director del equipo Volkswagen del Mundial de Rallyes, Jost Capito, ha realizado unas declaraciones al portal Motorsport.com en las que asegura que el equipo alemán habría tenido ventaja respecto a los rivales de no haberse retirado inesperadamente por motivos económicos ajenos al equipo deportivo.
Según explica el alemán, Volkswagen llevaba bastante más tiempo detrás del desarrollo del nuevo Polo R WRC con especificación de 2017 de lo que lo estaba los rivales con sus respectivas maquinas. Además, se enorgullece del trabajo que realizaron, ya que como él mismo comenta, todos los pilotos de la estructura que tuvieron que buscar asiento en otro sitio (Ogier, Latvala y Mikkelsen) hablaban peor de los coches rivales tras probarlos de lo que lo hacían cuando rodaban en test con el nuevo utilitario alemán.
«Durante el último año casi nunca probamos el coche de 2016, que era el más nuevo. Los chicos fueron a la competición sin pruebas en el Polo 2016 ya que el desarrollo se había detenido a finales del 2015. A partir de entonces, estábamos a tope de trabajo con el Polo 2017», explica el ex-director de Volkswagen Motorsport.
«Cuando veía a los chicos que salieron de Volkswagen conducir otros coches y quejándose de éstos tras haber probado únicamente el Polo de 2017 con anterioridad, entonces uno se da cuanta de que Volkswagen habría tenido el mejor coche. Era algo obvio desde el momento en el Volkswagen se involucró en el proyecto», añade el alemán.
Sin embargo, Capito lamenta el no poder ver nunca correr en competición al que habría sido el coche referencia del WRC un año más después de haber dedicado tanto tiempo y esfuerzo en su desarrollo antes de marchar a la Fórmula 1 de la mano del equipo McLaren, con quienes estaría hasta el pasado mes de febrero.
«Es extremadamente frustrante haber puesto nuestro corazón en el proyecto para estar en una buena posición y luego no poder cosechar las semillas que había sembrado. Creo que todo el mundo estaba deseando ver cómo corría el coche», concluye.
