Los pilotos de Sauber afrontan el Gran Premio de Australia con mentalidad positiva
El inicio de la temporada 2017 del Campeonato del Mundo de Fórmula 1 está a la vuelta de la esquina y los diferentes equipos y pilotos del certamen se van preparando para dejar de lado las balas de fogueo y empezar a jugar con el fuego real el próximo fin de semana en las calles de Melbourne. Uno de los equipos que empieza el año con más ganas y no solo por cumplir 25 temporadas en la categoría es Sauber, quienes tienen una gran esperanza de mejora con respecto a años pasados.
Y es que los suizos abren 2017 con las esperanzas renovadas después de que nuevo inversores se hicieran cargo de la situación de un equipo que iba de mal en peor. A pesar de que sufrirán con una unidad de potencia 2016 de Ferrari sin posibilidades de evolución, Sauber espera conseguir algún que otro buen resultado confiando en que los cambios en la normativa les hayan ayudado. Tras las pruebas de pretemporada y habiendo visto que la fiabilidad no es ninguna preocupación, en el equipo se muestran confiados de cara al Gran Premio de Australia, y con él, sus dos pilotos, Marcus Ericsson y Pascal Wehrlein.
En el caso del piloto sueco, la temporada empieza con nuevas ilusiones y ganas de hacerlo bien a bordo del nuevo C36. Tras ser el piloto que más kilómetros ha acumulado a mandos del nuevo monoplaza de Hinwil, Ericsson se muestra confiado de cara a 2017 y las primeras carreras del año, aunque admite que habrá que ser cautos con respecto a los diferentes resultados y el rendimiento que el nuevo monoplaza les pueda dar.
«Me encanta Melbourne, ya que es un lugar fantástico», explica Ericsson a modo de previa para la primera cita del año. «Los aficionados y el ambiente son, simplemente, geniales. Estoy deseando empezar por fin la temporada en Australia. Después de las pruebas de pretemporada, llenas de retos y con una gran cantidad de datos recogidos, nos acercamos a Melbourne con una mentalidad positiva. Ahora tenemos que ver cómo va todo en este primer fin de semana con el nuevo coche», comenta.
Aunque nos enfrentemos a la primera cita del año, las condiciones de Albert Park complican la realidad, ya que las características de esta pista semiurbana pueden distorsionar lo visto en los test y no dejarnos claro quien es el equipo que puede mandar este año y quienes son los pilotos que verdaderamente pueden luchar por el título final.
«El circuito de Albert Park es un poco complicado, con una mezcla de circuito permanente y circuito urbano. En general, creo que va a ser un reto encontrar la configuración correcta, pero estoy seguro de que podemos hacerlo bien», añade el sueco para finalizar.
Por otra parte, Pascal Wehrlein llega a la primera cita del año con pocos kilómetros en sus manos con el nuevo C36 después de perderse toda la primera semana de pruebas de pretemporada por culpa del famoso accidente que sufrió en la popular Race of Champions. El alemán, que podría no estar aún al 100%, se muestra ilusionado ante su primera carrera con el equipo suizo, pese a que reconoce que el trabajo para llegar a la primera cita del calendario ha sido muy costoso.
«Este Gran Premio es muy especial para mí y también para Sauber», explica el alemán. «Esto marca el comienzo de mi nuevo papel como piloto para el equipo suizo, y estoy seguro de que cuando se iluminen las luces verdes, será un momento único», prosigue.
Tras ser sustituido por el italiano Antonio Giovinazzi en la primera semana de test, Wehrlein se tuvo que familiarizar con su nuevo monoplaza en tan sólo 4 días. Pese a que el propio piloto considera estar preparado ante acontecimiento de tal magnitud, como es la primera carrera del año, el alemán explica que nunca sabes como llegas a la primera prueba hasta que colocas el coche en pista y puedes comprobar su rendimiento real.
«Durante la segunda semana de las pruebas de pretemporada, tuve días productivos, y fui capaz de llegar a estar bastante familiarizado con los procedimientos del C36. Después de una preparación física intensa en las últimas semanas, estoy emocionado por ir a Melbourne, y me siento listo y bien preparado para una primera carrera llena de desafíos. El conjunto parece prometedor por ahora, pero nunca sabes realmente dónde te encuentras antes de llegar a Melbourne. Tengo 100% confianza en el trabajo de nuestro equipo», comenta Wherlein para sentenciar.



