Guilleme Rocquelin: «No tenemos claro en qué posición estamos, pero el coche es muy estable»
Todo parecía indicar que Red Bull sería el máximo aspirante a destronar a Mercedes de su posición de dominio de los últimos 3 años, pero parece que no es así, al menos por el momento. No es por falta de un coche competitivo, sino por problemas de fiabilidad con la unidad de potencia de Renault, en concreto con el ERS. Así lo dejó claro Guillaume Rocquelin, el director de ingenieros de pista.
«Al igual que con Daniel en el primer día, nos hemos concentrado durante la mañana en el relevo corto y se ha trabajado en el rendimiento y recolectar datos interesantes. Tuvimos un pequeño problema a la hora del almuerzo pero el martes queríamos trabajar en las tandas largas de la tarde y nos pareció un poco de tiempo para asegurarse de que el coche podría rodar sin problemas. En general, hemos logrado lo que se esperaba», declara el francés, quien fue ingeniero de pista de Vettel durante sus 4 campeonatos.
Sin embargo, destaca que aún hay problemas, lo típico cuando se tiene un coche nuevo, ya que hay que adaptar las tomas de refrigeración del motor para que no se sobrecaliente la unidad de potencia y produzca roturas y problemas de fiabilidad.
«Todavía hay algunos problemas, pero esto es siempre lo que hay con un coche nuevo y sabemos cómo manejar estas situaciones. Pasaremos dos intensas semanas antes de Melbourne, ya que el equipo tiene que digerir toda esta información y corregir cualquier problema», continúa Rocquelin.
El ingeniero de Red Bull destaca por último que no descarta ser competitivos en Australia, debido a que notan que el coche es muy estable. Dice que no sabe exactamente dónde se encuentran, porque mientras unos equipos esconden sus cartas, otros han ido a marcar tiempos con poca gasolina.
«Creo que podemos ser competitivos. Estamos muy satisfechos con el equilibrio y el rendimiento del coche. Algunos equipos han firmado un tiempo increíble pero hay varios parámetros a tener en cuenta y es difícil tener una idea clara de jerarquía», dice para concluir, Guilleme Rocquelin.