La FIA da un toque de atención a Mercedes ante la presión de Red Bull por la quema de aceite
Debido a la polémica suscitada por la quema de aceite ilegalmente por parte del equipo Mercedes, la FIA ha recordado a los motoristas que esta practica no está permitida.
El foco de atención lleva mucho tiempo puesto en el equipo Mercedes. En como son capaces de conseguir ese plus que les da el motor en clasificación y que en carrera no es tan visible. Todos quieren saber como conseguirlo para sus motores.
Una de las teorías es que los alemanes de Mercedes estaría quemando el exceso de aceite para así conseguir esa potencia extra en los momentos claves de la Q2 y Q3. Algo además que se ve propiciado por la normativa de los motores y su sistema cerrado,(por el cual la salida de aire del cárter del motor tiene que ventilar al sistema de admisión de aire del motor principal ya que es más probable que sea aspirado por la cámara de combustión). Aunque esto es posible, la normativa también lo prohíbe, ya que los equipos están restringidos a la hora de usar químicos para aumentar la potencia motor.
Mercedes por su parte ha salido al paso para callar y desmentir estos rumores, insistiendo en que ellos siempre han cumplido y cumplen con la normativa, si bien es cierto que la sombra de las dudas continúa. Este asunto ha estado sobre la mesa todo este invierno y ha sido tema de discusión en las diferentes reuniones técnicas sobre todo con Red Bull encargado de que se aclarase esta situación. Como contrapartida Mercedes quería imponer un limite de 5 kilos en el uso de aceite, aunque tal limite fue visto por encima de lo que se podría usar de cualquier modo.
Sin clarificación al respecto, el equipo Red Bull ha pedido por escrito a la FIA que aclare dicha cuestión de una vez. Como anteriormente hemos comentado la FIA recordó que esto esta prohibido por normativo pero puntualizó que de ser así seria muy difícil encontrarlo, por tanto es imposible descartar esta practica.
Desde el cambio normativo en 2015 este tema ha estado siempre vivo y en el aire con sospechas de que algunos equipos habían estado almacenando combustible de sobra para usarlo más tarde. Como ejemplo la FIA llevó a cabo pruebas exhaustivas en el GP de Canadá de 2015 con determinados coches para asegurar que esto no estaba ocurriendo.


