Ross Brawn: «Nadie entiende lo que ocurre, pero se gastan millones al año»
La forma de trabajo de la Fórmula 1 provoca que desde sus inicios haya existido una gran brecha de rendimiento entre los equipos grandes y los más modestos. Con la llegada de Liberty Media a la categoría y su intención de realizar cambios, Ross Brawn destaca la forma en la que se gasta el dinero a día de hoy y los problemas que tienen los equipos pequeños para hacer frente a tales costes.
«Tenemos que volver a una meritocracia en la que contemos con los 20 mejores pilotos del mundo. La realidad es distinta, en la parte inferior de la parrilla los aspectos económicos de los pilotos tienen una mayor relevancia que en la parte delantera», explica el británico a Sky Sports.
Mientras los equipos grandes pueden elegir a sus pilotos siguiendo criterios de calidad y de destreza al volante, en equipos pequeños los patrocinadores desempeñan la mayor parte de la importancia en los factores que determinan quién será piloto de cada equipo.
«Tenemos que averiguar los factores decisivos entre la victoria y la derrota, el resto de ellos deben ser neutralizados, porque a día de hoy se está gastando un montón de dinero, que muchas veces no representa un valor para el deporte», añade Brawn.
El ingeniero británico propuso una nueva distribución de los ingresos que obtiene la Fórmula 1 para favorecer a los equipos de abajo, hecho que podría verse reflejado en la realidad a partir del año 2020, año en que los contratos con los equipos terminan y tienen que verse prolongados.
«Nadie entiende lo que está ocurriendo, nadie sabe nada al respecto, pero se gastan millones cada año. Estas suspensiones tendrían que tener una buena relación calidad-precio, este tema lo queremos abordar junto con la FIA y los equipos para encontrar el camino correcto», comenta Brawn respecto al tema de las suspensiones de tanta trascendencia en la actualidad.
Para el gerente deportivo de la Fórmula 1, la categoría se está convirtiendo en carreras entre coches en los que no se pueden apreciar las diferencias, los aficionados no las pueden ver si no es en una tabla de tiempos o en el rendimiento en pista.
«La gente mira la carrocería y tiene la oportunidad de ver diferentes alerones y configuraciones, nuevos desarrollos. Creo que muchos fans la encuentran entretenida», concluye Ross.