En el Mundial de Resistencia quieren que Peugeot sea el sustituto de Audi
El comité de directivos del Mundial de Resistencia ha invitado al equipo Peugeot a unirse a la competición. El hueco que dejará Audi tras 18 temporadas presentes en la categoría será enorme y desde la organización de la competición ya están buscando un sustituto que no haga echar de menos al equipo alemán. A día de hoy, sólo son dos las estructuras que se han comprometido a disputar la próxima temporada de manera oficial en la categoría LMP1, Porsche y Toyota.
«Hay mucha presión para convencer a Peugeot de regresar a las carreras de Le Mans, y todo apunta a que están pensando en invertir entre 80 y 90 millones de euros, aunque si ese es el caso, no creo que sea suficiente. Necesitas cerca de 150 millones de euros, la mitad de los cuales es sólo para personal, para ser realmente competitivo», explican desde un equipo fabricante del WEC.
Peugeot ya ha participado durante bastantes años en las 24 horas de Le Mans y Mundial de Resistencia, pero tuvo que retirarse de las carreras de resistencia en 2012 ya que el Grupo PSA estaba pasando por graves problemas financieros. A pesar de la recuperación del grupo francés en los últimos años, la situación económica sigue siendo delicada y unir un proyecto oficial en el Mundial de Resistencia al que tienen actualmente en el Dakar, hace que la economía de los galos se comprometa. Sin embargo, el CEO del Grupo PSA, Carlos Tavares, es un gran defensor de las carreras ya que asegura que el éxito en competición es un diferenciador competitivo en la fabricación y venta de automóviles.
«La participación constante en los deportes de motor es una herramienta para crear valor de marca a largo plazo», comenta Tavares.
Un portavoz de PSA dijo que por ahora sus esfuerzos de automovilismo en la fábrica se centrarán en el Rally Dakar, pero reconocen que podría darse un regreso a las carreras de resistencia si se cumplieran tres condiciones. Por un lado que se siga produciendo una recuperación económica de la marca, por otro lado conseguir un control de los costes en el desarrollo de los prototipos, y el tercero, intentar realizar una cantidad de pruebas suficiente para recortar la ventaja que tendrían Porsche y Toyota con respecto a ellos.
«Nuestra preferencia personal es atraer un nuevo fabricante. No es lo ideal que perdamos coches en la parrilla, especialmente si es un fabricante como Audi con toda su herencia e historia», explica el director del equipo Porsche, Andreas Seidl.