Hasta 12 marcas muestran interés en los nuevos LMHybrid y los LMDh de resistencia
El Mundial de Resistencia se reinventa para conseguir atraer de nuevo a las marcas que decidieron ir abandonando, de manera constante, la categoría con la reglamentación LMP1 híbrida que se ha llevado a cabo en los últimos años. Primero fue Audi y posteriormente Porsche, las que decidieron abandonar la categoría de resistencia ante los altos costes que suponía tener un programa deportivo dentro del Mundial de Resistencia.
Por ello, la categoría decidió aliarse con el IMSA, máxima categoría de resistencia en Estados Unidos, para establecer un reglamento común con el que una marca, realizando un prototipo, podría correr en el WEC e IMSA. Una opción mucho más barata y a la par que atractiva, ya que con un mismo programa deportivo las marcas pueden aspirar a visibilizarse en dos mercado completamente distintos y muy importantes.
Este movimiento por parte del WEC e IMSA ha hecho que hasta doce fabricantes hayan mostrado interés en tener programas deportivos en alguna de las dos categorías o incluso en ambas. Actualmente, se conoce que los LMHybrid, que correrán en el WEC y los LMDh, que lo harán en el IMSA, tendrán la misma potencia y peso, 1030 kilogramos para 680 caballos de potencia.
Una igualdad reglamentaria que hace que Toyota ya tenga un proyecto para LMHybrid; Mazda, General Motors y Honda para LMDh; Peugeot dudando entre las dos aunque se espera que su programa deportivo se centre en LMHybrid; Ford, Porsche, Ferrari y McLaren evaluando opciones; y Hyundai, Mercedes, BMW asistiendo a las reuniones técnicas de la categoría. Esto conforma un total de doce fabricantes con interés en la nueva era del mundo de la resistencia, que puede hacer que tengamos una competición sin precedentes con tantos fabricantes.



