Toto Wolff sigue culpando al software de Mercedes por perder la victoria en Melbourne
Al igual que en la pasada edición del Gran Premio de Australia, Ferrari logró mojar la oreja a Mercedes gracias a la estrategia, y a las circunstancias de la carrera. Sebastian Vettel se llevó el gato al agua gracias al Safety Car Virtual establecido por el abandono de Grosjean tras su parada. Hamilton, que tenía la victoria casi en el bolsillo, perdió la victoria sin entender el por qué.
Toto Wolff, director de Mercedes, se excusa alegando que cubrirse de la parada de Räikkönen era la única opción que tenían para no perder las posibilidades de victoria. El software de Mercedes, les daba un margen de tiempo óptimo, pero con el Safety Car Virtual, las cosas cambiaron y Vettel superó a Hamilton.
«En esa etapa, todo estaba bajo control, aunque nos arriesgábamos al poner las gomas blandas para la parte final de la carrera, pero era la única manera de evitar que Kimi nos superara. Teníamos buen ritmo y calculamos el hueco que deberíamos tener si la FIA anunciaba coche de seguridad virtual. Nuestro ordenador nos decía que el tiempo necesario para que Vettel nos pudiera superar era de 15 segundos«, explica.
En este momento, Wolff sigue asegurando que no esperaban aquella situación. En Brackley siguen investigando cual fue la causa exacta de aquel error que les arrebató el primer lugar.
«Siempre estuvimos dentro de este margen de tres o cuatro segundos y de repente, las cámaras mostraron a Sebastian saliendo frente a nosotros. Todavía no tenemos una explicación. Pudo haber sido mala suerte que Sebastian parara y acelerara entre las dos líneas de coche de seguridad. No sé, ésta es solo una hipótesis en este momento», prosigue.
Wolff echa las culpas al software que el equipo lleva utilizando más de 5 años, ya que el número de tiempo que les mostró, finalmente no fue el real. Las caras en el box cuando vieron salir a Vettel por delante de Hamilton son eun claro reflejo de la sorpresa que supuso.
«Lewis tuvo que frenar bastante fuerte en una zona de alta velocidad. El software o sistema que hemos estado usando durante cinco años simplemente nos dio el número equivocado», prosigue.
El riesgo de que un Safety Car salga durante la carrera es real, pero es un factor tan impredecible que nadie puede tenerlo en cuenta. Wolff finalmente culpa a la mala suerte de este comienzo de campeonato.
«Pensábamos que el hueco era lo suficientemente bueno como para que incluso bajo coche de seguridad virtual, pudiéramos mantenernos en cabeza. Si supiéramos que habría sido tres o cuatro segundos más, habríamos empujado un poco más con los neumáticos, incluso con el riesgo al final de la carrera. Creo que, como siempre en las carreras, con el coche de seguridad o coche de seguridad virtual, a veces tienes suerte y a veces, no. Nosotros no la tuvimos», finaliza el austriaco.

