Ferrari, contra Mercedes y Red Bull por la suspensión activa
La pelea por el campeonato del mundo ya ha comenzado. Mercedes y Red Bull han desarrollado un sistema de suspensión activa que dota de grandes ventajas a los monoplazas de ambas escuderías. Los puntos fuertes de esta suspensión, son básicamente dos, permite un mejor manejo del chasis y se obtiene una mejor eficiencia aerodinámica.
No obstante, muchas son las escuderías del paddock que acusan al sistema de suspensión de Red Bull y Mercedes de ilegal. Según los equipos, la suspensión violaría los parámetros estipulados por el reglamento.
En estas denuncias contra los de Brackley y los de Milton Keynes, la voz cantante la lleva Ferrari. La principal razón por la que Ferrari se ha mostrado tan crítico con Mercedes y Red Bull es simple: en Maranello han sido incapaces de construir un sistema aparecido.
Viéndose otro año lejos de luchar por la primera posición tanto en el campeonato de pilotos, como en el de constructores, en Maranello crece el temor de que la FIA no actúe con la contundencia suficiente y termine permitiendo esta suspensión. Pero, ¿esta suspensión que beneficios aporta?
En primer lugar, donde se obtiene una mayor ventaja, sería en las curvas lentas. La suspensión se ablandaría cada vez más, obteniendo un mayor ángulo de giro que haría que la velocidad del monoplaza aumentase.
En segundo lugar, el monoplaza estaría más cerca del asfalto, consiguiendo aumentar la velocidad punta ya que el flujo llegaría a la zona del difusor con más intensidad. Sería en este aspecto donde Ferrari es especialmente crítico. Los comisarios podrían prohibirlo argumentando que no se puede modificar la distancia del chasis al asfalto.
El que la sigue la consigue. Por lo tanto, Ferrari no dejará de presionar contra la escudería austriaca y la alemana durante toda la pretemporada, y si la FIA sigue sin tomar cartas en el asunto, emitirían una nueva denuncia en el Gran Premio de Australia

