Fernando Alonso: «Estoy agradecido de que estoy vivo»
Tras una clasificarse undécimo el sábado, Fernando Alonso no pudo terminar el Gran Premio de Australia. El ovetense se disponía a adelantar a Esteban Gutiérrez en la vuelta 19, pero ambos terminaron tocándose. La suspensión delantera izquierda del MP4 31 se partió dejando el monoplaza fuera de control. Al entrar en la grava el coche se enganchó y terminó dando vueltas de campana hasta estrellarse contra el muro.
“Estoy agradecido de que estoy vivo y que no sucedió nada grave, ya que fue un gran golpe”, declara aliviado el español.
El monoplaza se estrelló cuando circulaba a más de 300 kilómetros por hora y terminó rebotando en las protecciones quedando el monoplaza convertido en un amasijo de metal y fibras.
«Una combinación de factores hizo que Esteban [Gutiérrez] y yo termináramos estrellándonos. Yo estaba en el coche volando y rebotando – pude ver el cielo, después el suelo, después el cielo de nuevo. Entonces, cuando el coche aterrizó, vi un pequeño hueco y salí rápidamente para asegurarme de que mi madre, que estaba viendo la carrera en la televisión de casa, pudiera ver que estaba bien!”, relata tras el accidente Fernando Alonso.
En realidad el accidente no tiene un culpable claro. No deja de ser una acumulación de factores acontecidos en un momento de tensión como puede ser un adelantamiento.
«Fue un incidente de carrera. Estoy muy feliz de que los dos estamos bien, que es lo más importante”, explica el piloto de McLaren.
El coche ha quedado totalmente destrozado. Les será difícil a los de Woking poder salvar alguna parte del motor. Por lo que ahora les quedará 3 motores para 20 carreras.
«Sin embargo, poco después, mis pensamientos cambiaron a la frustración y la decepción, porque nos perdimos la oportunidad de conseguir algunos puntos en la primera carrera de la temporada, y probablemente perdimos una unidad de potencia también porque el coche está más o menos completamente destruida”, señala el apesadumbrado piloto.
Parece casi milagroso que Fernando Alonso pudiera salir por su pie de lo que antes fue un bólido de carreras. En la televisión pudimos ver al español caminando hacia Esteban Gutiérrez mostrando solamente una pequeña cojera debida a los golpes. Es por ello que podemos confirmar la completa seguridad que ofrecen hoy en día los monocascos de estos coches.
«Arriesgamos nuestras vidas cada vez que nos subimos en un coche de Fórmula 1: estas cosas suceden, pero estoy muy feliz de estar bien. La razón por la que todavía estoy vivo es probablemente gracias a todo el fantástico trabajo que la FIA ha hecho durante los últimos 10 o 15 años para mejorar la seguridad, trabajo que siguen realizando. Y también estoy agradecido a todos los que en McLaren, me construyeron un coche tan fuerte y seguro«, finaliza Fernando Alonso.

