Kevin Magnussen: «Cada vez que dejo a mi familia pienso: ¿Merece la pena?»
Kevin Magnussen ha hablado de su situación en la Fórmula 1 y sus pensamientos respecto del ritmo de vida de un piloto de Fórmula 1. El danés ha admitido que en ocasiones es difícil estar fuera de casa durante tanto tiempo, especialmente en su situación.
Después del anuncio que confirmaba el paso de Nico Hülkenberg al equipo Renault, uno de los pilotos actuales de la escudería tendrá que abandonar el conjunto. Por lo que parece, probablemente será Magnussen quien tenga que abandonar el equipo para ceder paso al alemán al igual que sucedió en McLaren con la llegada de Fernando Alonso. En ese momento, el danés pasó a ser piloto de pruebas hasta abandonar el equipo en diciembre de 2015, a pesar de tener un gran comienzo con los de Woking logrando incluso un podio en su primera carrera.
Sobre sus apoyos dentro de la Fórmula 1, el actual piloto de Renault afirma que su cometido no es convencer a nadie, sino pilotar rápido. Según comenta, es lo que mejor sabe hacer y para lo que entró en una competición como la Fórmula 1, al igual que su padre Jan en los años 90:
«Soy muy malo con el juego político. Soy un piloto de carreras, no un político, así que no intento salir y conseguir votantes para mí. Estoy aquí para competir y pilotar rápido, ya que es lo que disfruto y con lo que me siento bien», comenta Magnussen.
No obstante, el danés comenta que la Fórmula 1 tiene puntos malos como la distancia con los seres queridos en el transcurso de la temporada. Magnussen afirma que esto es algo que le hace cuestionarse el valor de pertenecer a esta competición, especialmente cuando la situación en ella no es positiva:
«Cada vez que dejo a mi familia pienso: ¿Merece la pena?. Es difícil estar fuera tanto tiempo», declara.
«Pero cuando no estás ganando y las cosas no están yendo como te gustaría, como ocurre ahora, tienes esos pensamientos todavía más frecuentemente. Si un día subo a lo más alto del podio, sabré que ha merecido la pena», sentencia Kevin Magnussen.
De esta manera, podemos ver una vez más que la Fórmula 1 es un mundo peculiar. Se trata de un ambiente espectacular y sin duda despampanante, pero con detalles que pasan algo desapercibidos y que añaden algo de sabor agridulce a la competición estrella del automovilismo.