Ericsson y Nasr dejan sensaciones diferentes en Sepang
En este Gran Premio de Malasia, el equipo Sauber ha tenido una buena actuación con Marcus Ericsson, que ha conseguido acabar en la 12ª posición, pero con Felipe Nasr ha sido bastante mala, ya que ha tenido que abandonar tras un problema en el freno por cable, el mismo problema que tuvo Romain Grosjean en el pasado Gran Premio de Singapur.
Ericsson se ha mostrado contento con su actuación hoy, tuvo una buena salida y un ritmo decente. También, ha alabado las mejoras que se han hecho en el coche, y ha lamentado que no pudieran haber luchado por puntos.
«Estoy satisfecho con mi actuación hoy. Tuve una salida bastante buena y pude subir algunas posiciones como tenía un ritmo decente a toda la carrera. Claramente hemos hecho progresos en el coche, lo cual nos acerca más a la mitad de la parrilla. Obviamente, apuntamos a los puntos, pero no estuvimos suficientemente cerca hoy. En el camino, mi sistema de bebida no funcionaba, así que tuve que ir toda la carrera sin ningún líquido. Fue realmente duro. Para los siguientes Grandes Premios tenemos que mantener el buen trabajo, Realmente estoy mirando hacia Japón, porque es mi circuito favorito. No puedo esperar a estar ahí», comenta Ericsson.
En el otro lado del garaje de Sauber tenemos a Felipe Nasr, quien ha asegurado que hoy no ha sido su día. En la salida perdió mucho tiempo esquivando el accidente entre Rosberg y Vettel, y cuando se recuperó, tuvo un problema con el sistema de frenado por cable, que le obligó a abandonar.
«No fue un buen día para mí. Después de la salida, en la curva 1 Nico trompeó y yo tuve que evitarle corriendo hacia él. Perdí algo de tiempo a causa de este incidente. Después me pude recuperar bastante bien y fui a la estrategia de una parada. Desafortunadamente, después tuve problemas con el sistema de frenado por cable, lo cual me obligó a retirarme. Hay todavía algo positivo que tomar de este fin de semana. Ahora estoy mirando hacia delante en el siguiente fin de semana de carrera en Suzuka», finaliza Felipe Nasr.