Alex Wurz detalla los graves problemas que tenía el McLaren MP4-18
En la historia reciente del equipo McLaren existe un año negro para la escuderia debido a lo nefasta que se presagiaba la temporada tras unos pésimos test con el monoplaza correspondiente. Este es 2003, el año en que Newey desarrollo el McLaren MP4-18, un monoplaza con una altísima carga aerodinámica que con una configuración de sus componentes errónea resulto ser un fiasco monumental. Tal fue el descalabro que se veían venir los de Woking que reutilizaron el monoplaza de la temporada anterior convenientemente adaptado.
La jugada le salió bien. Kimi Räikkönen luchó por el título con Michael Schumacher con un MP4-17D que le permitió lograr 3 victorias y 10 podios, superando a su compañero de equipo David Coulthard. Buen final de año, pero el daño inicial ya estaba hecho y los aficionados no lo olvidan, todo lo contrario que la propia McLaren, que actúa como si nunca hubiese existido dicho coche.
Unos de los probadores y ex-piloto de la escuderia de Woking, Alex Wurz, ha recordado en una reciente entrevista como y cuales eran los problemas que adolecía dicho monoplaza, el cual muchos se negaron a conducir por su peligrosidad.
«Por razones aerodinámicas, el MP4/18 fue diseñado con la zona del motor más baja y eso resultó un error. Era rápido, pero muy difícil de maniobrar y con una pésima fiabilidad. Tres veces me quedé sin frenos en el Paul Ricard, pero al no tener ningún accidente seguí adelante y en minutos se rompieron, así que el pedal dejó de funcionar. El calor del motor me quemaba. En Jerez se rompió el suelo y nadie se explicó cómo sucedió. Nadie quería conducir ese coche. En Silverstone me salí varias veces de la pista, iba por la grava y por el césped. Luego cedió la suspensión, choqué y el coche se partió en dos. Los problemas eran demasiado grandes», concluye.