Carlos Sainz, decepcionado con el STR11: «Cada vez nos cuesta más»
La sesión de clasificación del Gran Premio de Alemania finaliza dejando con mal sabor de boca a los aficionados españoles. Ambos pilotos españoles se han visto incapaces de entrar en la Q3. Alonso finalizaba en la decimocuarta posición, mientras que Sainz, quién ya auguraba un fin de semana complicado, terminaba en decimotercera posición.
La clasificación pintaba difícil para Sainz y esto es algo que el piloto madrileño sabía. El de Toro Rosso ha tenido que ver como se quedaba fuera de una Q3 en la que los reyes eran aquellos que llevaban motor Mercedes. El piloto español saldrá decimotercero, a espera de una posible penalización por molestar a Felipe Massa, por detrás de Haas, Force India y Williams.
Uno de los motivos por los que vemos como los Toro Rosso sufren cada vez más a medida que avanza el calendario, puede ser el hecho de que ellos cuenten con un motor Ferrari de 2015 congelado. Esto quiere decir que mientras otros equipos avanzan y evolucionan, ellos siguen utilizando una unidad de potencia desfasada.
«Sabíamos que iba a ser complicadisima, la Q3. Quizá la más complicada del año. Cada carrera que pasa veis que sufrimos más los viernes y nos cuesta más en clasificación. Hoy era esperado. La Q3 estaba en nuestros sueños, no era un objetivo real.Podemos elegir (neumático) y definitivamente tenemos que ir hacia adelante, ese es el objetivo. Ojalá en carrera vayamos un poquito mejor, pero hay que admitirlo: cada vez nos cuesta más. Hemos hecho un trabajo tan bueno en las últimas carreras que no lo hemos visto reflejado, pero en ésta es lo que hay ahora mismo«, declara Sainz a Movistar F1.
Sin embargo, la previsión meteorológica que se espera para mañana puede ser de gran ayuda para Toro Rosso, dado que se prevé una carrera sobre mojado, donde las carencias de potencia se camuflan.