Aumenta el rechazo en el paddock hacia la prohibición de las radios
Tras la investigación que recibieron Nico Rosberg y el equipo Mercedes el pasado domingo tras el Gran Premio de Gran Bretaña, después de que el equipo alemán explicara a su piloto como evitar que los males en la caja de cambios de su monoplaza pasaran a ser males mayores, la prohibición de las radios ha vuelto a estar en boca de todos en el paddock. Desde finales del pasado año, existe la prohibición de que un ingeniero de órdenes a un piloto de como pilotar el monoplaza.
La normativa fue impulsada tras las quejas de gran parte de los aficionados, que entendían que las conversaciones actuales podían influir en el resultado de los grandes premios, ya que el ingeniero, por ejemplo, podía dictarle al piloto como ir más rápido en cada curva, estando en el muro de boxes.
En los Grandes Premios que hemos vivido hasta ahora, ha habido situaciones en las que las conversaciones de radio han sido noticia por la respuesta negativa de un ingeniero a un piloto cuando este ha pedido información al muro. Es el caso de Sergio Pérez en Austria que, tras recibir un mensaje de que lo que estaba intentando hacer era ilegal, tuvo un accidente al perder los frenos de su Force India. Pero no ocurrió lo mismo con Rosberg, al cuál le dictaron como salvar la caja de cambios el pasado domingo.
Mercedes, que ya ha rechazado apelar la decisión de los comisarios, ha incluido en su comunicado que hablará con los responsables de la Fórmula 1 para intentar que el tema de las radios quede zanjado y la normativa sea eliminada.
«En las próximas semanas seguiremos las conversaciones con responsables importantes de la F1 al respecto de la sobreregulación del deporte«, han comentado los de Brackley en su comunicado.
La norma se ha vuelto a criticar en la paddock. Por ejemplo, John Watson ha sido uno de los responsables de hacerlo.
«Deberían prohibir la radio. Todo en general«, expresa John Watson en el diario The Guardian.
En cambio, desde otros puntos de vista se critica la norma de otra forma bien distinta. Pat Symonds, ingeniero del equipo Williams no ve con buenos ojos la prohibición total de la radio en la Fórmula 1 ya que sería peligroso en caso de fallo técnico de un monoplaza.
«¿Vas a promover daños en el coche por valor de miles de euros sólo porque un tío no puede decir al piloto que los frenos están a punto de romperse? No es que esté mal, es que es una negligencia«, critica Symmonds.
El escocés David Coulthard no se coloca en ningún bando en cuanto a la prohibición se refiere, pero si lo hace ante la decisión de Bernie Ecclestone de adoptar esta normativa.
«No tengo una opinión clara sobre si debe ser o no penalización porque no me interesa y no entra dentro del deporte«, escribe el escocés en The Telegraph. «Bernie Ecclestone piensa que toda publicidad es buena, pero siendo frustración lo que se vende, ¿es realmente lo que necesita la F1?«, explica Coulthard.

