La estrategia «imposible» de Mercedes en el Gran Premio de Mónaco
¿Quién pensó el pasado domingo, cuando Mercedes montaba en el coche de Lewis Hamilton un juego de ultrablandos tras nada más y nada menos que treinta y una vueltas con neumáticos de lluvia extrema, que ese set de los compuestos más blandos fabricados por Pirelli iba a llegar al final del Gran Premio? Posiblemente nadie, pero la estrategia de Mercedes y, por otra parte, unos neumáticos calificados de demasiado conservadores por gran parte del paddock, permitieron que el piloto británico obtuviera su victoria, casualmente, número cuarenta y cuatro.
Mientras la gran mayoría de pilotos realizaba dos pit-stops, Hamilton y Mercedes optaron por mantener el juego de extremas hasta que la pista estuviera lo suficientemente seca como para montar «slicks». A pesar de ser compuestos diferentes (el intermedio y el extremo), se asemejan en gran cantidad, cosa que también le ha sido criticada a la firma italiana, y el domingo se pudo comprobar viendo que, el ritmo de Lewis (con extremas), era prácticamente calcado al de sus oponentes con intermedias durante varias vueltas.
Esta situación pone de manifiesto unos neumáticos de lluvia sin apenas diferencias y, de nuevo, define a Pirelli como demasiado conservador. Cierto es que, tras los problemas con los estallidos algunos años atrás, la marca italiana buscó aumentar la seguridad en sus compuestos, lo que ha producido un descenso en su potencial de cara al espectáculo.
«Hicimos algunos cambios a lo largo del invierno para el neumático de lluvia extrema. La idea era cerrar la brecha entre los dos compuestos, y parece ser que ha funcionado. La decisión de hacer cambios contó con comentarios de los pilotos diciendo que eran reacios a ir en el neumático de lluvia, argumentando que la diferencia era demasiado grande (entre extremos e intermedios) y estaban perdiendo rendimiento», explica el principal de Pirelli Motorsport, Paul Hembery.
«También hubo casos en que se cambiaba a intermedios un poco demasiado pronto porque los pilotos sentían que ciertas partes de circuitos de gran longitud, se incrementaba el rendimiento al utilizar el neumático intermedio en las partes más secas. Con esto, tratamos de mejorar el rendimiento del neumático de lluvia extrema para disminuir diferencias con el intermedio«, continúa.
Refiriéndose a los test que Pirelli realizó en enero en el circuito de Paul Ricard, Hembery confirmaba que los extremos habían realizado un pequeño paso adelante y, por lo tanto, sus diferencias con los intermedios se habían visto reducidas, intentando optimizar el uso de casa tipo de neumático en sus características de pista idóneas.
«Creo que no podemos afirmar que fue un cambio radical, pero fue en una dirección determinada, y posiblemente ahora hemos visto que la dirección era la correcta.» comenta el de Pirelli.
Tras la victoria de Hamilton con su estrategia de una parada, el británico consiguió imponerse en el principado con un neumático ultrablando, diseñado para una corta duración, que contaba con nada más y nada menos que cuarenta y siete vueltas al cruzar la linea de meta. Claramente, un «stint» tan largo, no parece encajar con este tipo de neumático.
«El neumático duró más vueltas de las que nadie había probado en las sesiones de libres o, las que se suponía que se podían hacer. Obviamente lo montó (el ultrablando) cuando la pista estaba todavía fría y tenía algunas zonas húmedas, cosa que desempeñó un papel en la ampliación de la vida útil del neumático. De todos modos, Mónaco no es el circuito más abrasivo de todos, los niveles de desgaste eran bajos en todas las sesiones, pero sin duda el neumático duró más de lo esperado, eso seguro», reconoce Hembery.
Antes de la carrera, Hamilton había declarado que el nuevo neumático de la firma italiana no era nada más que neumático superblando, normalmente pintado de rojo, pintado de color púrpura. Tomando las declaraciones de Hamilton, Hembery dijo que seguro que Hamilton estaba feliz ahora tras ganar en Monte-Carlo, refiriéndose a que, gracias a larga duración del compuesto, el británico consiguió imponerse en la carrera.
«Los ultrablandos son un derivado del superblando, y la diferencia de vuelta entre uno y otro era de unas ocho décimas de segundo, que es lo que queríamos. No se tratan de neumáticos de calificación completamente, porque tenemos que poder usarlo en todas las condiciones.»
«Se podría hacer algo muy extremo para Mónaco, no hay duda de eso, pero entonces no se podría utilizar en Singapur o Canadá. Si se quiere un rendimiento perfecto en Mónaco, entonces se debe recurrir a algo muy extremo«, afirma Hembery.
Hembery solo tuvo elogios para Hamilton y Mercedes por hacer sola parada en unas circunstancias tan inusuales como las del pasado domingo.
«Nos quedamos mirándonos y preguntándonos que era lo que Mercedes estaba tratando de hacer, que finalmente fue aguantar sin parar hasta que la pista se secó. Por supuesto, es Mónaco, donde adelantar es difícil, pero elegir la opción de un «stint» tan largo con ese compuesto sigue siendo arriesgada. Mercedes eligió una estrategia agresiva, lo que les permitió llevarse la victoria», concluye Hembery.

