La continuidad del Gran Premio de China, en el aire
Apenas cuatro días desde la celebración de la carrera dominical en el circuito de Shanghái, ya se está dilucidando sobre la posibilidad de dejar fuera al Gran Premio de China de cara a futuras ediciones. Es una extraña decisión, que sólo se daría por explicada si se conocieran los términos económicos cerrados en su día con Bernie Ecclestone, el patrón con mano hierro de la Fórmula Uno.
El circuito que acoge el Gran Premio del país asiático, es uno de los favoritos por muchos pilotos, pues combina sectores con rectas largas que permiten los adelantamientos y sectores revirados, con curvas técnicas que admiten diversas trazadas.
«Es una muy buena pista. Se disfruta mucho conduciéndola, es bastante técnica. Hay muchas trazadas y combinaciones para mejorar los tiempos de vuelta. Es complicado ser regular y consistente en el vuelta a vuelta. Todos tenemos ganas de correr aquí, nos fastidiaría mucho perdernos esta cita», confiesa el piloto sueco de Sauber, Marcus Ericsson.
Así pues, el trazado de Shanghái, sede del Gran Premio de China es considerada como una de las mejores obras del ingeniero Hermann Tilke. Su construcción finalizó en 2004, año en el que se incluyó por primera vez en el calendario oficial de la Fórmula Uno. Su coste oscila la nada desdeñable cifra de doscientos cuarenta millones de dólares, aproximadamente.
El diario holandés De Telegraaf, sin embargo, ha revelado recientemente unos informes acerca de la relación contractual del circuito de Shanghái. En éstos se figura la fecha en la cual se concluiría dicho contrato, y sería después del año 2017.
El contrato original iniciado en el año 2004, ha sido ampliado y renovado en varias ocasiones, pero a partir del año 2011 figura una cláusula nueva respecto a la tarifa que percibe Bernie Ecclestone.
«En realidad a los que mandan les importa bien poco lo que pensamos los pilotos. A nosotros nos gusta este trazado, pero no decidimos. Decide el dinero y según vea Bernie lo que conviene y lo que no, allá que iremos. Creo sinceramente que no es un buen sistema para disputar buenas carreras, pero bueno», reflexiona Kimi Räikkönen.