La Fórmula 1 busca monoplazas más rápidos, pero ¿realmente son necesarios?
Esta temporada ya hemos visto como Lewis Hamilton ha conseguido superar la marca conseguida por Mark Webber en una sesión de prácticas hace unos once años en Bahréin, por ello, podemos sugerir que los coches actuales son lo suficientemente rápidos.
¿Hace bien la Fórmula 1 en aumentar la velocidad de cara a 2017?
Con respecto a la anterior pregunta, podemos decir que ya comienza a preocupar a los pilotos, sobre todo de cara a los adelantamientos, ya que eso de hacer coches cinco segundos más rápidos por vuelta traerá sus consecuencias, como el aumento de la carga aerodinámica, que hará los monoplazas más rápidos en curva pero más lentos en las rectas.
A continuación, gracias a «Motorsport.com» vamos a analizar unos interesantes datos con los que podremos sacar algunas conclusiones sobre los cambios que se esperan para el 2017.
Los récords de Lewis Hamilton
Debido al pésimo sistema de clasificación que hemos visto en los anteriores Grandes Premios, somos conscientes de que el ritmo de los coches ha pasado desapercibido. Tomando como referencia el Gran Premio de Bahréin, podemos ver como el tiempo de la pole ha sido reducido a más de tres segundos en tan sólo dos años.
En 2014 vimos como Nico Rosberg paró el crono en 1:33.185, haciéndose así con la primera posición. Hamilton logró el año pasado la primera posición con un 1:32.571, sin embargo este año el británico logró la misma plaza con 1:29.493, una vuelta más rápida que la conseguida por Mark Webber en el año 2005.
Teniendo en cuenta estos datos, sí que es necesario que la Fórmula 1 tenga unos coches que sean más rápidos, a pesar de las preocupaciones ya notables de los pilotos, ya que estos cambios pueden aportar un mayor espectáculo a un deporte al que tanta falta le hace encontrar una fórmula que mantenga al espectador pegado a la televisión durante todo un Gran Premio.
Estas nuevas normas parecen la esperanza de la competición, aunque los pilotos no terminan de ver esta nueva normativa como algo positivo para la Fórmula 1. Esperemos que esta nueva idea de los jefes de este deporte sea más acertada que el último cambio de clasificación, ya que la imagen de la competición ya se ha visto lo suficientemente dañada.