Alex Wurz confiesa que la intervención de la GPDA era necesaria
Alexander Wurz, actual presidente de la Asociación de Pilotos de la Fórmula 1 (GPDA), ha confesado que la intervención de la asociación era algo necesario y ya premeditado desde hace tiempo.
Que la situación actual de la Fórmula 1 no está atravesando por su mejor momento, es algo más que evidente y que la opinión de los pilotos cada día se tenga menos en cuenta, es algo muy preocupante.
Wurz, como presidente de la GPDA y en representación de los pilotos, redactaron una carta dirigida al Consejo Mundial de los Deportes de Motor, en la que dejaban clara su postura, a la vez que incluían algunas soluciones.
La Fórmula 1 corre serio peligro y nadie sabe hasta donde puede llegar esta situación, pero lo que sí que se tiene claro es que hay que hacer algo lo antes posible para solucionar los problemas y no se pueden quedar de brazos cruzados.
«Dado que la existencia de la GPDA en la F1 se ha mantenido dese la década de los años 60. Actualmente seguimos funcionando por mayoría de votos, algo que funciona muy bien. En este caso, se trataba de una votación muy clara en relación con deseo de expresar nuestra opinión«, confiesa Wurz.
«Esto no ha sido un acto reflejo por el experimento con la clasificación. Esta declaración ha sido bien estudiada y planificada entre todos los pilotos durante bastante tiempo y discutida en Melbourne nuevamente durante la reunión de pilotos de la GPDA», explica el ex-piloto de Fórmula 1.
Para Wurz, los máximos dirigentes de la Fórmula 1 parecen haber olvidado quienes son las verdaderas estrellas de este deporte, los pilotos y el alma de la F1, los aficionados, cuyas opiniones aunque en ocasiones consultadas, cada día se demuestra que son tenidas poco en cuenta.
«Los pilotos son las verdaderas estrellas y protagonistas de nuestro deporte y en respuesta a algunas acaloradas discusiones con nuestros fans, y también en el interior del paddock, los pilotos sintieron que era el momento de expresar su opinión de forma colectiva«, concluye el austriaco.

