¿Es realmente el ‘Halo’ un invento tan negativo para la Fórmula 1?
Antes de leer mi pequeña reflexión, permítanme decirles que no me considero un acérrimo defensor del ‘Halo’, pero pienso que la Fórmula 1 es sinónimo de progreso y no tiene sentido que los aficionados tomemos una mala impresión de algo que aún no se conoce.
Porque el ‘Halo’ que probó Ferrari en Montmeló no se parecerá nada a lo que se pueda ver en un futuro (véase, por ejemplo, el diseñado por Mercedes, mucho más estilizado). No obstante, volvamos atrás, a la idea de seguridad que tanto busca la Fórmula 1. Y es que, pese a tratarse de un deporte de riesgo (como todos los de motor), ese no es suficiente motivo para descartar una solución que puede salvar vidas.
Lo mismo pienso de la razón estética. Sí, la belleza es importante en Fórmula 1, pero mucho más importante es la seguridad de los pilotos y del público que asista a las carreras. Ahora vemos las cosas con otros ojos, pero la Fórmula 1 actual no se parece en nada a la que existía hace 30 años, y eso es gracias a todos los avances tecnológicos y de seguridad que ha experimentado esta competición.
No repetiré el nombre de los pilotos que murieron durante los últimos años como consecuencia de un golpe en la cabeza. Bastante doloroso fue entonces y creo que para nada es necesario que lo recordemos ahora, sino que lo que debemos hacer es actuar para intentar que no se repitan estas pérdidas. En ningún momento quiero frivolizar con el hecho de que este aparato hubiera evitado los fallecimientos, pero estoy seguro de que es un buen primer paso para poder evitarlos en un futuro.
Además, y por encima de cualquier opinión, los que deben opinar son los pilotos. Y oye, 2 de 2. Tanto Kimi Räikkönen, que no parece el más ‘progre’ de la parrilla, como Sebastian Vettel, han afirmado que la visibilidad es buena y que no afecta a la conducción. Han de ser estas 22 personas las que analicen y decidan si el ‘Halo’ es positivo para el deporte, y tengo la impresión de que darán luz verde, ya que son sus vidas las que están en juego.
Por lo tanto, y para terminar, me gustaría aclarar que no debemos ser los aficionados los que frenemos el desarrollo de la Fórmula 1 y, en general, de cualquier deporte. Estamos aquí para disfrutar de la mejor competición del mundo, ¿Por qué debemos poner palos en sus ruedas?