El día que Ferrari coqueteó con las ruedas carenadas
Corría la década de los setenta, la llamada época de oro para la Fórmula 1. Innovación, glamour, velocidad y riesgo se cogían de la mano y le daban a la categoría reina razones para ser llamada como tal: los mejores pilotos del mundo junto a las mejores máquinas del mundo. ¿Necesitas más?
Era la época en la que varias escuderías luchaban por el ansiado título (Lotus, Tyrell, Ferrari y McLaren se repartieron los títulos en esta década) y en la que al menos dos pilotos de la parrilla se dejaban la vida cada año mientras intentaban por dejar huella y ser recordados en el tiempo. Stewart, Hunt, Lauda, Andretti, Villenueve y muchos más volaban por las estropeadas pistas que se usaban entonces, con un nivel de seguridad prácticamente nulo en comparación con lo que se estila hoy en día.
Exactamente en 1976, la temporada que vio como la rivalidad entre Lauda y Hunt llegaba al extremo, fue además una temporada que vio como el reglamento provocó un cambio radical en el aspecto de los monoplazas en mitad de la temporada, prohibiendo de golpe la utilización de las trompetas de refrigeración del motor justo tras el piloto, recortando notablemente la altura de los monoplazas, y en mi opinión, haciéndolos más feos.
También fue el año en el que Tyrell innovó con el extraño P34, el primer monoplaza con 6 ruedas (contaba con 4 en el eje frontal), pero como todos saben, todas estas innovaciones se usaron durante la temporada y quiera que no, no cambiaban el estilo de lo que tiene que ser la Fórmula 1, estilo que Ferrari estuvo a punto de cambiar.

La Fórmula 1 aterrizaba en Francia para el Gran Premio galo, y durante los entrenamientos libres se pudo observar como el equipo Ferrari había montado una especie de prolongación de la toma de refrigeración de los frenos que cubría parte del neumático delantero. Exacto, estaban probando con carenar las ruedas para reducir el drag del aire y ser más aerodinámicos.
Ferrari intentó esquivar el reglamento y alegó ante la FIA que eran lo que hemos dicho, eran prolongaciones que formaban parte de las tomas de aire de refrigeración de los discos delanteros, aunque la FIA mantuvo que dichos apéndices eran ilegales por ser un semi-carenado de las ruedas.
Debido a esta decisión, parece que no participo con esa configuración en ninguna carrera, quedando para el recuerdo las imágenes del precioso Ferrari 312 T con el carenado de las ruedas.